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by • December 28, 2014 • Adrian ZabalaComments (0)2509

VOLVERÁN LAS OSCURAS GOLONDRINAS… Por Adrián Zabala

Adrian-Zabala-150x150En los pasillos de palacio se encontraban en quisquilloso cónclave los encargados de interpretar las señales que aparecen en las estrellas, en las vísceras, en los caracoles, en los mazos de cartas, en las bolas de cristal, en el tabaco y en las hojas del té. Chismosos, cepillos, brujas de la 35, esbirros, sapos, mentalistas, adivinos, curanderos, un ufólogo, tenían la tarea de desmenuzar las razones por las que unos negros nubarrones se acercaban al paraíso y amenazaban con cubrir para siempre su límpido cielo.

Cada intérprete veía las señales a su manera por lo que la cosa se puso caliente, se enfrascaron en una retahíla de dimes y diretes y hasta puñetes se lanzaron un par de sesudos que decían tener más experiencia en interpretaciones que todos los demás juntos, sacaron a relucir los innumerables títulos académicos conseguidos…

-¡VE, PENDEJO, YO TENGO CINCO MAESTRÍAS, DOS PHD, CURSOS POR MONTONES, SOY EXPERTO EN CASÍ TODO, Y VOS QUÉ ERESFFFSSS!

-¡MAMARRACHO, YO CA SOY EL ÚNICO QUE SE CONOCE TODAS LAS HIERBAS DE LA AMAZONÍA, NADIE PREPARA LA AYAHUSCA COMO YO, DOCTORADO TRES VECES EN SABERES ANCESTRALES, SOY MASTER EN SAHUMERIOS Y LIMPIAS, TOMA, TE CAGUÉ!

La guardia pretoriana, que estaba de estreno, llegó para controlar el desmán.

-¡SILENCIO TODOS! Grito el jefe de la guardia.
-¡SU MAJESTAD ORDENA QUE SE PRESENTEN INMEDIATAMENTE EN EL SALÓN DEL TRONO!

Presurosos obedecieron la orden del Ser Supremo. Se arremolinaron en la puerta del Gran Salón, todos querían ser el primero en presentarse ante su Majestad. Ingresaron en tropel. Algunos cayeron al piso y fueron pisoteados. El Sencillísimo Soberano estaba tumbado en el trono real, gesto adusto, más que de costumbre, vestía camisa bordada por manos indígenas, pantalón de fino casimir importado, curiosamente doblado hasta la altura de las rodillas, sus canillas estaban rojas y algo inflamadas, un genio de greñas largas, de los que se hospeda en Yachay, le había recomendado que se haga ortigar para que, según él, espante las malas energías y aumente alguito la popularidad, el ardor le tenía de muy mal humor.

-¡Gran Señor, hemos interpretado las señales!
-¿Qué dicen?
-¡Existe una conspiración de las fuerzas del mal; ese banquero, al que usted le fue a pedir billete para la campaña, sí se acuerda, elé, ese man es el que nos está haciendo la casita!
-¡Así que quieren volver al pasado!
-¡Si jefecito!
-¡Debemos impedirlo a toda costa!

Todos los convocados dijeron lo que habían visto, opinaron, lanzaron ideas, posibles soluciones, diseñaron estrategias, dibujaron, rezaron. Nada convencía al Indiscutible.

-¡Ninguno me dice algo que valga la pena, las fuerzas oscuras están ganando terreno, los nubarrones ya están casi sobre mi cabeza, todo lo que he construido no ha servido para nada, los dioses me han abandonado, el pueblo me detesta, y ustedes, tarea de inútiles, solo hablan huevadas…!

Un joven que estaba observando todo desde una esquina del salón y que tenía las funciones de asistente del asistente del asistente de un subsecretario, levantó la mano pidiendo permiso para decir algo…

-¡Pugta madre! ¡Qué hecho verga que son ustedes! ¡Si esto es pendejada, la solución a este drama está en sus narices, facilito! Vera jefe, póngase pilas. Si este man del banquero y los demás facinerosos pueden volver al pasado ¿Por qué no aprovecha y les pide el favorcito de que le den llevando a usted mismo un video suyo, una carta escrita con su puño y letra, con su huella digital, algunas fotos y un poquito de pelo, por si acaso quiera hacerse el ADN para comprobar que es usted mismo, si para la campaña le acolitaron que se van a negar a esto?

-¡Explica bien!

-¡Clarofffsss! Usted se manda a decir que no sea tan bruto, que no gaste la plata como loco haciendo carreteras de lujo, construyendo edificios carísimos, que no joda a la prensa, que no insulte a los opositores, que no maltrate a los indígenas, que no convierta la Amazonía en el cagadero de los chinos, que no ofenda a las mujeres, que no joda con las cocinas de inducción, que no se endeude como desaforado, que ahorre, que escuche a los ciudadanos, que les saque a patadas a toditos los del círculo rosa, que no empeñe el oro, que no putee a los gringos ni a los europeos, que no se haga amigo de indeseables, que deje de hacerle caso a los cubanos, que no regale lo que no tiene, que no haga el ridículo hablando en inglés, ni vistiéndose de payaso para recibir doctorados honoris causa, que no se crea el mejor presidente de todos los tiempos, que no de lecciones de economía a los países desarrollados, que no utilice al Emelec para figuretear, mándese a decir que la cosa se pondrá bien, pero, bien fea, y que no meta las de andar…

Los criollos ojos verdes de su Insuperable Majestad se humedecieron, el labio inferior empezó a temblarle, lágrimas surcaron su bronceado cutis…

-¡BUAAA, BUAAA, BUAAA, BUAAA, BUAAA!

-¡Ya, ya, jefecito, cálmese, cálmese, no llore así, con todos los impuestos que ordenó a lo mejor se compone la cosa…!

-¡BUAAA, BUAAA, BUAAA, BUAAA, BUAAA!

-¡Cierto es, ahora ni San Huguito Petrolero nos salva…!

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