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by • September 10, 2012 • UncategorizedComments (0)337

VERDADERAS DOLOROSAS

Estimado Rafael:
Hace varias noches que no puedo conciliar el sueño pensando que tal vez esté cometiendo una injusticia contigo. Muchas cosas se dicen de ti; que falseas la verdad, que distraes la atención de los asuntos importantes con pleitos, insultos, y propagandas; que tu alta popularidad es un mito.

Creo que debiste asistir al partido de fútbol que nuestra selección jugó contra Bolivia, es una lástima que no hayas ido. Esa hubiera sido la gran oportunidad para demostrarles a todos los lengua largas que las encuestas que dicen que tienes el  80% de aprobación no son falsetas, que tú eres el mejor presidente de todos los tiempos, el más querido, el más honrado, el más inteligente, el más fuerte, el que recogió más firmas originales. Hubiéramos salido de toda duda.

No quisiera ofenderte pensando que no fuiste por temor a sufrir algún atentado a tu integridad personal.  ¡Nooo! ¡El miedo no cabe en ti! Recuerdo que llegaste patojo a un cuartel repleto de policías sublevadas; sabias que había una conspiración para matarte en marcha, pero saliste ileso, sin un solo rasguño; buscaste refugio, solo para respirar un ratito. Luego ordenaste que te rescaten de un hospital lleno de enfermos, hubo cruce de balas, pero te mantuviste firme… ¡Ni un paso atrás! Así que, miedo no es.

¡Por timidez…!  No bromees conmigo. Tú eres el mejor anfitrión de todos, has contratado cientos de buses, has dado arroz con pollo, has entregado incentivos económicos a miles de ecuatorianos para que te acompañen en los festejos de tus triunfos, has llenado plazas y calles, has hablado por horas, has bailado, has cantado, has contado cachos, te han aplaudido, has sido todo un espectáculo. Timidez no es.

¡Por humildad…! ¡Te he juzgado mal! Dices que no querías que los muchachos se desmotiven al saber que el estadio se llenó de gente para verte a ti, y no para verlos jugar a ellos. ¡Era eso entonces…Humildad! Pero es injusto que te sacrifiques tanto.

Perdóname que insista, pero debes asistir, aún quedan varios partidos, el próximo compromiso debes estar en el estadio alentando a tu selección, recibiendo las muestras del cariño y el afecto que te profesamos la inmensa mayoría de los ecuatorianos. Tienes el mismo derecho que todos. Has enjuiciado a periodistas, a un diario, a sus directivos, incluso al nombre de la empresa editora,  les pediste ochenta millones de dólares por tu honra mancillada como lo haría cualquier ciudadano común; por que privarte, entonces, de disfrutar de un partido de fútbol. Por favor acompáñanos.
Si es posible, y si tu guardia de seguridad me lo permite, durante el próximo cotejo me gustaría invitarte una deliciosa humita o un rico quimbolito, o lo que tú prefieras, pienso que hasta esa fecha el Ricardito ya debe estar preparando muy bien esos platos típicos.
Un fuerte abrazo.

happy wheels

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