MENU
totalitarismo

by • October 14, 2015 • Crnl. Patricio Haro AyerveComments (0)891

Totalitarismo constitucional Por Patricio Haro Ayerve

patricioharo-150x150Hannah Arendt (1.906-1.975), filósofa y politóloga alemana de origen judío, en su reconocido tratado sobre los fundamentos del nacionalsocialismo del siglo XX, “Los orígenes del totalitarismo” (1.951), sostiene que este tuvo como origen dos corrientes de pensamiento, el antisemitismo y el imperialismo; señala también que todos los totalitarismos se sustentan en tres indelebles columnas de poder: la organización, el terror y la propaganda, elementos vinculados entre si por la voluntad omnímoda del líder que la impone sin reparos de sus seguidores para que ella se cumpla en todas las esferas del gobierno y de la administración del Estado.

El antisemitismo, además de su larga historia de persecución religiosa, política y económica, fue considerado por los nazis, ya en el gobierno de Alemania, como una razón de Estado, por cuanto, los judíos eran los supuestos culpables de generar la pobreza de amplios sectores debido al acaparamiento de la riqueza y a su no redistribución adecuada, a la explotación laboral, a la ganancia extraordinaria y a la inequidad; es decir que, los que generaban trabajo y riqueza eran enemigos del Estado a los que había que destruir.

El imperialismo se plasmó con el establecimiento del Tercer Reich que antes de materializar su afán expansionista, creó la figura del emperador cuya palabra era sagrada y su voluntad omnímoda y como tal debía mantener el control absoluto del aparato estatal sustentado en la organización unipartidaria, utilizando las instituciones estatales para generar terror, saturar a la población con propaganda que repetida mil veces convertía a la mentira en verdad y la palabra en la “inagotable, incansable y dinámica voluntad ” que se convierte en ley de un Estado totalitario, porque a decir de Arendt “el dominador totalitario hace posiblemente realidad todas sus mentiras y logra que se cumplan todas sus profecías”, por medio de la propaganda.

Los gobiernos totalitarios del siglo XXI han establecido como práctica, para materializar su afán las reformas constitucionales, tramitadas sin admonición ni análisis por obsecuentes seguidores, que les permiten la permanencia en el poder apoyados en una fuerza pretoriana sin marco legal que regule su acción, sin control sobre su gestión, sin organización sindical que incomode, sin participación popular que se pronuncie, con atribuciones para intervenir en lo privado y exclusividad para construir en lo público sin fiscalización y con el establecimiento de censura previa a los medios de comunicación.

Se vence el plazo para que las pretendidas reformas sean aprobadas y si no existe una firme acción ciudadana que demande su archivo definitivo, se establecerá en el país un totalitarismo constitucional como nunca antes en la historia.

happy wheels

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *