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by • February 18, 2013 • Adrian ZabalaComments (1)793

¡TENEMOS PRESIDENTE!

 

¡Qué paliza! Quisimos hundir a un portaviones lanzándole piedritas. Ni todos los candidatos juntos hubieran logrado derrotar a Rafael Correa. Pecamos de optimismo e ingenuidad quienes pensamos que el pueblo ecuatoriano se daría una oportunidad para evitar el colapso de la democracia. Pero no, una contundente mayoría de electores ha decidido respaldar el proyecto totalitario de Alianza País, sus razones tendrán. Triunfo indiscutible e incuestionable, nos hemos quedado de una pieza. Ni en nuestras peores pesadillas pudimos anticipar este resultado demoledor; todos los argumentos que se utilizaron para confrontar con el socialismo del siglo XXI cayeron en saco roto, ni siquiera se cumplió con el propósito de alcanzar una buena cantidad de asambleístas para que promuevan una oposición critica y frontal. Vía libre y completamente despejada para la Revolución Ciudadana, no caben los pedidos de rectificación al presidente y sus seguidores, es perder el tiempo, todos sabemos lo que nos espera: la radicalización de la prepotencia, de la corrupción, del avasallamiento.
La mayoría del pueblo ecuatoriano ha entregado un cheque en blanco al presidente Rafael Correa; ni los escandalosos actos de corrupción, ni los permanentes insultos, ni los abusos en el ejercicio del poder, lograron hacer mella en su popularidad; al contrario, aumentó, se castigó a los denunciantes y se premió a los denunciados. Nada podemos argumentar a favor de esta decisión soberana, simplemente aceptarla y reconocer que se prefiere el absolutismo en lugar de una verdadera democracia que vaya más allá del voto en las urnas.
Los errores de una oposición desarticulada pasaron su factura, un costo altísimo para la democracia es el que tendremos que pagar todos los ecuatorianos. Unos celebran un triunfo sin precedentes, otros tratamos de asimilar una derrota que no es propia, pero que duele como tal. Nos sentimos derrotados porque luchamos en defensa de lo que consideramos irrenunciable: la libertad, los derechos constitucionales, la democracia, la institucionalidad.

No hay explicación, más allá de que el pueblo considere al proyecto de Revolución Ciudadana como válido, para definir el gran respaldo que se le ha otorgado. No caben, en este momento, interpretaciones al sentir popular y sus consideraciones para elegir un camino a todas luces opresor y dictatorial; simplemente, debemos acusar el golpe y prepararnos para conocer la oscuridad y el miedo que generan los regímenes totalitarios.

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One Response to ¡TENEMOS PRESIDENTE!

  1. Beatriz says:

    saludos: Dice ud. en su escrito: “nada podemos argumentar a favor de esta decisiÒn soberana, simplemente aceptarla” . Cuesta creer que la mayoría de un pueblo le aya dado màs apoyo cuàndo màs corrupciòn ha abido, nada podemos hacer, !isì señor!, pero sì podemos por lo menos decir que esta no ha sido una decisión soberana, todo fuè preparado para que èl obtenga la relecciòn y no abolo de fraude el deìa de las elecciones , ud. lo sabe mejor que yo que los tentàculos de la revoluciòn Ciudadana tiene controlado todo , este es un trabajo que lo vienen acièndo hace 6 años, sòlo me queda decir !ique dios salve al ecuador!.

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