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by • November 18, 2012 • Edgar CoralComments (0)860

PRESIDENTE CORREA SERIA RESPONSABLE DE CORRUPCION POR “RESPONSABILDAD COADYUVANTE”

Según las “estrategias jurídicas” del presidente Rafael Correa, sustentadas durante el juicio que siguió a diario El Universo, el mandatario tendría “responsabilidad coadyuvante” en los actos de corrupción cometidos por las Comisarias y el Gobernador del Guayas y demás sucesos transgresores de la Constitución y la ley cometidos por funcionarios públicos, por lo que debería ser investigado y sancionado legalmente.
En efecto, a los directivos de El Universo se les hizo responsables por el contenido de la columna editorial de Emilio Palacio, porque, presuntamente, según el Estatuto de la compañía, los ejecutivos dictan las políticas e invitan a personas a escribir en el matutino, por lo que cuando el columnista emitió su opinión por los sucesos del 30 S, fueron judicializados y sancionados con prisión por tres años e indemnizaciones millonarias, por no haber hecho nada para evitar la publicación.
Bajo ese criterio, que fue severamente cuestionado por especialistas jurídicos, pero ardorosamente defendido por Correa y sus abogados, el presidente sería “responsable coadyuvante” de los presuntos actos de corrupción del Gobernador y de las comisarias, puesto que él fue quien nombró a Roberto Cuero y, éste, como su representante en la Provincia del Guayas, designó a las también denominadas “jueces de paz”.
Pero, de acuerdo a la denominada “teoría de la autoría coadyuvante del delito” de Correa, el presidente también tendría “responsabilidad coadyuvante” en los numerosos casos de corrupción develados en el país, como los investigados en el Ministerio del Deporte por los “comecheques”; el del famoso caso de los “pativideos” y de la “narcovalija” que vinculan al canciller Ricardo Patiño; en los presuntos negociados cometidos por Ricardo Antón en la Agencia Nacional de Tránsito, etc.
Al tenor de la famosa teoría presidencial de la “autoría  coayuvante” del delito, se podría entender que el mandatario lideraría un determinado grupo personas vinculados a actos de corrupción enquistados en las diferentes instituciones gubernamentales, lo que las autoridades judiciales deberían investigar y sancionar, con la celeridad con que lo hacen con los contradictores del gobierno, utilizando figuras extrañas al debido proceso y a la hermenéutica jurídica.

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