MENU
Dictators

by • December 31, 2014 • Estuardo MeloComments (1)1649

LECCIÓN APRENDIDA Por Estuardo Melo

EStuardo meloA muchos nos cuesta aprender de nuestras experiencias, a unos más que a otros. Cuando hay demasiada ignorancia y poca o ninguna ilustración, una sociedad no logra entender la razón por la cual el progreso no llega. Las opciones que asume, son sucesivamente fallidas y hasta con condiciones externas a favor, el estatus no cambia. Y es que penosamente la mitad de los ecuatorianos posee un alma débil, susceptible de ser engañada, no ve la maldad, cree en espejismos fátuos.

Han sido nuestras propias decisiones las que nos han puesto en situaciones lamentables. Somos un país pequeño, en el sector del mundo menos favorable para el contacto y el desarrollo, pero sus condiciones geográficas y demográficas si ofrecen ventajas comparativas que permiten vislumbrar mejores días. Gente trabajadora y sacrificada, en un medio que facilita la supervivencia, sin inviernos crudos y con una productividad sui-géneris. Fuimos bendecidos siempre con una producción apetecible y ahora con petróleo y minería por explotar.

Pero hemos acumulado errores que nos han costado demasiado. Irresponsabilidad y fanatismo ajeno a nuestra idiosincrasia, que nos ha llevado a derivas de parálisis y frustración permanente.

Por ejemplo, no somos previsivos y por tanto desdeñamos a la planificación como instrumento para el desarrollo. Todo lo improvisamos y no logramos proponer planes viables, sostenibles en el tiempo ni sustentables financieramente.

No evaluamos con detenimiento y nos dejamos llevar por hechos consumados que dejamos pasar. No juzgamos a los responsables de la aplicación de políticas erradas que nos desgastan como pueblo, cuya aplicación tiene funestas consecuencias cuando. Por ejemplo, el informe anual de Presidente, jamás es realmente analizado y sus palabras se toman como verdades absolutas.

Nos obnubila el inmediatismo y no pensamos que nuestro deber es la sobrevivencia de las generaciones que vendrán, nuestros propios hijos, con metas de largo plazo. Para los causantes siempre está la posibilidad de refugiarse y huir.

Permitimos sin actuar, que la política, los gobiernos, las personas con influencias marquen derroteros con afanes propios sin reflexión sobre el bien común y el país navegó por mucho tiempo en un mar de caos, donde cada vivo consiguió su tajada.

Debemos relatar una historia moderna, en la que se le otorgue a cada cual su participación generalmente nefasta, rescatando las pocas excepciones que impidieron entre el caos, que este país sucumba, acostumbrado a salvarse porque Dios es Grande y no por la validez de nuestras ejecutorias. Lo único realmente bueno que hemos hecho ha sido derrocar gobiernos.
Es muy lamentable que los ecuatorianos no podamos tomar los destinos del país en nuestras manos y que periódicamente caigamos en manos de aventureros y arribistas, que pretenden cada vez imponernos sus dudosas razones políticas y peor que eso, querer levarnos a fuerza por destinos absurdos e inaceptables.

Han abusado de un pueblo bueno cuya riqueza esquilmaron de mil formas. Han engañado a personas sencillas y crédulas que confiaron en discursos falaces. Han jugado con la miseria y el hambre de un pueblo necesitado y carente, ocultando la realidad y generando falsas expectativas.

Pero si unos y otros lo hicieron por mediocridad, llevados por ambiciones mezquinas, sin sentido de Patria y gobernaron períodos que fueron un desperdicio en que no lograron meta alguna, lo terriblemente doloroso es que para reemplazar las equivocaciones hayan querido suplantarlas con un plan adredista y macabro.

Qué otra cosa puede significar para catorce millones de ecuatorianos el que se hubiera pretendido, felizmente sin éxito, implantar un régimen comunista; hacerlo de forma engañosa, planificando no el desarrollo sino la estatización de la economía, hostigando a quienes pusieron sus esfuerzos y trabajo para ofrecer empleo, productos, pago de impuestos, crecimiento.
Esclavizar, normalizar, hostigar, instigar el odio, con incautación, violación de derechos fundamentales, sistema de justicia viciado, donde los ecuatorianos nos sentimos acosados.
Imponer por voluntad de ciento un políticos fanatizados por sus conveniencias, leyes que trastocan la paz social y al Estado de Derecho.

Pretender presentar un país de mentira, con una propaganda cuyo costo pudo solucionar necesidades de la población y organizar una mejor vida de trabajo y superación.
Hacer donaciones cuantiosas en países terceros, cual generoso pashá, para viviendas, carreteras, puentes y no se qué más, cuando en el Ecuador las mayorías viven en Guasmos, junto a alcantarillas abiertas donde los niños se ahogan y covachas de caña.

Manejar cuentas del Estado billonarias, como si fueran de bolsillo, con enorme soltura, sin control alguno y con lo que parece ser la mayor corrupción que alguna vez existió. Contratos con sobreprecio (30%), que más parecen complacer ambiciones personales que objetivos de servicio.

Entregarse a potencias extranjeras con créditos, contratos de explotación minera, entrega de la riqueza petrolera, convertirse en acólitos de Castro, Chávez, Kim, Al Azad, Kim, Al Azad, Lukashenco; apoyar regímenes con tacha y hablar de soberanía.

Atentar en contra de las Libertades fundamentales y pretender convertir a la libertad de Credo, Pensamiento y expresión, convirtiéndola en servicio público.
Querer soterradamente, inculpando a jóvenes incautos nombrados con el propósito de extraer las divisas que tienen los ecuatorianos en sus manos, a cambio de una moneda inexistente y sin respaldo, para que en un momento dado, la moneda ficticia no sirva y la divisa real quede a su disposición.

No. No hay derecho!

happy wheels

Related Posts

One Response to LECCIÓN APRENDIDA Por Estuardo Melo

  1. Carlos V says:

    lo q pasa es q los ciudadanos no tenemos acceso a informacion.nadie puede calificar de esa manera a nuestra gente estan mal interpretando el centido de la razon nosotros elegimos para dar soluciones y beneficios sin execepiones.
    por q tan poco somos culpables del pasado.
    no somos culpables q los fariseos mataran vilmente al hijo de Dios.
    att.

    Carlos V

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *