MENU
Militares carondelet

by • February 15, 2016 • Crnl. Patricio Haro AyerveComments (0)1802

LA ENTELEQUIA DEL PODER CIVIL Por Patricio Haro Ayerve @patharo

Como resultado de los últimos arbitrios cometidos por quienes administran la defensa nacional: 1) la destitución del mando militar, vía Twitter, por cumplir con su deber en la defensa de los intereses de los soldados y 2) la disposición de restituir al Ministerio del Ambiente un importante fondo (Retiro, Invalidez y Muerte) de la seguridad social de los miembros de Fuerzas Armadas, afiliados y pensionistas, con un “estoy ordenando” como único argumento, nuevamente se ha colocado en el debate la subordinación de las Fuerzas Armadas al “poder civil”.

Michael Maan en su célebre tratado “Las fuentes del poder social” (1.997), considera que éste se compone de poder ideológico, poder económico, poder militar y poder político, con los cuales establece el modelo IEMP. Varios de los tratadistas que han estudiado al poder de la nación no llaman poder social a la capacidad que ella tiene para ejercer su soberanía, lo llaman Poder Nacional y éste, según ellos, al igual que el criterio de Mann, está constituido por los mismos componentes IEMP.

El poder ideológico genera a todos los demás. El poder político tiene su origen en el voto ciudadano, que al ser mayoritario entrega soberanamente la responsabilidad de la administración del Estado, su fortaleza es directamente proporcional al apoyo popular que recibe en las urnas y a lo largo de su mandato. El poder económico está dado por la orientación del poder ideológico y por la facultad del poder político para administrar los recursos y crear con ellos una fortaleza económica que permita atender la administración estatal. El poder militar es generado por el Estado pero administrado por el poder político, quien entrega recursos de acuerdo a la solvencia del poder económico para que este tenga o no cuantificación estratégica.

El poder civil, una creación del imaginario que al tener animadversión con lo militar fue construido por politólogos latinoamericanos durante las dictaduras que asolaron América Latina en la década de los setenta. En las democracias con calidad, el poder militar está subordinado al poder político representado por el Presidente de la República y los dos están sujetos al control político ejercido por la función legislativa, por lo que existe una clara distinción entre subordinación de las fuerzas armadas al poder político y control político.

Es por tanto el poder civil una entelequia construida para “subordinar” a las fuerzas armadas cuando ellas no están subordinadas al poder político; pero en las democracias con calidad, en las que el poder político respeta la Constitución y las leyes y no genera conflictos desestabilizadores, el poder militar está subordinado al poder político legítimamente constituido.

happy wheels

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *