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Den Xiaoping

by • January 20, 2016 • Juan Fernando CarpioComments (0)763

La burbuja china y la deuda ecuatoriana Por @jfcarpio

Juan Fernando CarpioLas reformas económicas de Den Xiaoping salvan al partido comunista de seguir el mismo y merecido camino de sus pares en Europa Oriental, es decir, desaparecer. Un partido único maoísta con una economía funcional -es decir, de mercado- parecía una combinación razonable en un continente acostumbrado a despotismos y una vibrante cultura comercial al mismo tiempo. En una tercera ronda de privatizaciones, el gobierno chino apuntaba en 2015 a deshacerse de 150.000 empresas estatales -que ocupan a 30 millones de trabajadores y representan 15.690 millones de dólares en activos- por su bajísima productividad que significaba un lastre para el país.

Devolver empresas -motores de creación de riqueza- al sector real no es malo, aunque en nuestra Latinoamérica sea anatema. En efecto, “economía de mercado” es un pleonasmo. No existe forma de economizar fuera de pequeñas comunidades familiares o de autosubsistencia que no sea un sistema de precios real, el cual a su vez descansa en intercambios de propiedad privada -bienes e insumos (“factores”)- que expresen dinámicamente escaseces y prioridades de la sociedad.

La alternativa son órdenes de comisarios y funcionarios con conocimiento parcial, lo que equivale en la práctica a un entorpecimiento dramático de la coordinación social y que causó 40 millones de muertos en el “Gran Salto Adelante” de Mao Tse-Tung. Den Xiaoping, en contraste, declaró célebremente que “no importa si el gato es blanco o negro, con tal de que cace ratones”. En otras palabras, la economía podía ser de mercado siempre y cuando permitiera lograr bienestar creciente y financiar la visión del partido único gobernante. Hasta ahí, parecería no haber ningún problema. Al contrario, China protagoniza un caso sin precedentes de crecimiento anualizado del 10% de su PIB y duplica su ingreso por habitante cada 7-8 años. Admirable. Sin embargo las reformas chinas ocurren en un contexto mundial en que los manuales de economía consideraban -y consideran- el dinero real como una “reliquia bárbara” (Keynes dixit).

En el mundo de hoy, no hay dinero propiamente dicho ni circulan títulos de dinero convertibles a dinero -el dólar podía llevarse a un banco privado o gubernamental y canjearse por un peso determinado de plata, por ejemplo- sino que utilizamos deuda como dinero. Entre la década de los 1910 y 1930, EE.UU. y Europa impulsan un sistema global de bancos centrales para supuestamente reemplazar el “caos” de los mercados de dinero. En otras palabras, el dinero se vuelve un producto monopólico estatal como cualquier otro producto socialista producido de acuerdo con los dictados de un comisario. El comisario en este caso es un tecnócrata con altas acreditaciones en las mejores facultades de Occidente, pero en esencia es eso, un comisario. Los bancos centrales crean burbujas de falso auge y recesiones/depresiones perfectamente innecesarios. Los bancos centrales merman poder adquisitivo a las grandes mayorías a favor de las élites financieras incluso sin incluir en el análisis los odiosos salvatajes. Los bancos centrales vuelven cortoplacistas (consumistas) a las sociedades. Los bancos centrales monetizan deuda e hipotecan el futuro de los países.

EE.UU. tenía 27 billones de dólares en los mercados de deuda en el año 2000. Hoy son 59 billones. Eso es imprimir deuda a un ritmo de 7% anual. Pero China es un caso peor. Mucho peor. Pasa en estos 15 años de 1 billón de dólares a 25 billones. Su burbuja inmobiliaria es monumental. Tiene bloques enteros de ciudades vacíos y hasta una ciudad para 1 millón de habitantes casi enteramente desocupada. A pesar de que 300 millones de chinos se trasladarán permanentemente a ciudades hasta el 2030, ni el ritmo ni las ubicaciones pueden ser previstos por la planificación central estatal. Comisarios. Derroche monumental de recursos. ¿Cómo afecta esto al Ecuador? En la segunda parte de este artículo exploraremos los efectos de la burbuja y su desinfle.

http://4pelagatos.com/2016/01/18/la-burbuja-china-y-la-deuda-ecuatoriana-1/

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