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Cangrejos

by • February 3, 2016 • Estuardo MeloComments (0)774

ESTUPIDEZ: EL MAYOR RASGO GENÉTICO Por Estuardo Melo

EStuardo meloLa broma de los cangrejos ecuatorianos, que contrariamente de los colombianos que se ayudan unos a otros para salir de la caja, mientras los nuestros de más abajo agarran al que está más cerca del borde y evitan que pueda salir, es la más lacerante realidad. La mediocridad ancla a aquellos que pretenden emerger de la masa.

Para comprender mejor sobre la absurda imposibilidad mental para llegar a acuerdos, consensos y unidad en el Ecuador, es bueno remitirse al ejemplo Chileno que en 1.990, luego de dos traumáticos períodos políticos desde 1970 hasta 1998, (Allende-Pinochet) decidieron construir una plataforma de consensos para la gobernabilidad y el progreso de su país, como en efecto sucedió y sigue vigente por 25 años, para evitar situaciones extremas.

Es evidente que esa construcción de una “teoría del consenso”, fresca y nacional, partió de los indicios que fueran ofrecidos por el CONCENSO DE WASHINGTON que puede resumirse en 10 aspectos, que fueron propuestos para que los países latinoamericanos pudieran mejorar su desempeño como naciones. Para mejor claridad de lo expuesto y a modo de resumen eran los siguientes:

– Disciplina Fiscal.

– Prioridad en el gasto público.

– Mejora de la recaudación tributaria, disminución del gasto público y evitar el déficit presupuestario.

– Liberalización financiera: tipos de interés determinados por el mercado, asignación adecuada de recursos económicos; tipos de interés reales, disuadir la evasión de capitales; incrementar el ahorro; tipos de interés moderados; estimular la inversión productiva y evitar el aumento de la deuda pública.

– Tipo de cambio competitivo, para el crecimiento basado en las exportaciones; seguridad a los negocios e inversiones de exportación. política orientada al exterior y expansión de las exportaciones

– Liberalización del comercio: como complemento del tipo de cambio competitivo en una política orientada al exterior. Evitar el sistema de permisos de importación y su reemplazo con aranceles.

Liberalizar la importación de insumos para productos exportables y descuentos a aranceles de insumos importados. Reducción gradual de aranceles.

– Liberalización de la inversión extranjera directa con capital, conocimiento y experiencia, para producción de bienes de consumo nacional o exportable.

– Privatizaciones para aliviar el presupuesto del gobierno privatizando empresas paraestatales; liberación de recursos para áreas de carácter social.

– Desregulación, para facilitar la privatización y la inversión extranjera directa.

– Derechos de propiedad bien asegurados para la operación eficiente de un sistema capitalista. Normas para estimular el desarrollo de un sector privado eficiente.

Además, sobre el papel del Estado, los gobiernos deben disminuirlo a su mínima expresión y dejar en manos del sector privado la mayor parte de su gestión aun cuando se trate de “servicios universales” El Estado debe ser un facilitador de los negocios del sector privado (estabilidad), un regulador ocasional de los excesos del mercado (programas de alivio de la pobreza y protección del medio ambiente) y un garante de la paz social (gobernanza).

Sobre las ventajas de la globalización: las economías de los países deben internacionalizarse, abrir fronteras al capital, atraer la inversión extranjera, tratar que la producción doméstica salga al exterior. La expansión al exterior de las economías, lejos de ser un problema para los países empobrecidos, los capitalizará al tiempo que se les suministrará la tecnología de la que carecen.

Sobre la distribución: la presencia de los polos de desarrollo y de las élites prósperas desencadenará un proceso de “cascada de riquezas” desde estos polos hasta las clases menos favorecidas.
LA CONCERTACIÓN DEMOCRÁTICA de Chile iniciada en 1990, reconoce la relación de la economía de mercado y el Estado de Derecho, con el desafío de consolidar y profundizar determinadas reformas económicas.

Lo que demuestra la experiencia chilena desde 1990 en adelante es que para que la economía de mercado sea sustentable y se mantenga en el mediano y largo plazo, debe estar vigente un Estado de Derecho que muestre previsibilidad de las reglas de juego respaldadas consensos básicos entre los actores políticos.
La “Concertación Democrática” impulsó un proyecto, donde medidas macroeconómicas sanas se vuelven sustentables gracias consenso sobre las políticas consensuadas para la consolidación del Estado de Derecho generando con la economía de mercado una sinergia sustentable gracias a la racionalidad y moderación demostrada, desde 1990 en adelante, los actores políticos relevantes en Chile.
Una concertación que se afianzó en los primeros diez años, pero que ahora 25 años después, se mantiene vigente durante todos los períodos democráticos independientemente de su tendencia política, por ser lo que todos creen conveniente para el país.

UN PROYECTO DE UNIDAD

Pero cómo se puede conseguir que los ecuatorianos coincidan en participar en un proyecto permanente de gobernabilidad luego del trauma político de 10 presidentes en 10 años y un solo gobernante en los diez siguientes. Veinte años que con concertación habrían arrojado resultados distintos.

Porque finalmente, la Concertación Democrática chilena, partió con su primer gobierno sin problemas fiscales y con un sector externo robusto, mientras la necesidad de concertación ecuatoriana es diferente porque de lo que se trata es de salvar al país de la debacle económica en que se encuentra.

Los chilenos buscaron con su concertación, la sostenibilidad de un modelo de largo aliento, pero nosotros tratamos de conseguir una unidad para evitar el colapso total de la economía y de la democracia.

Hacen mal los líderes en no aceptar lo que es de mínima lógica en esta situación crucial. Primero, porque no se nota el desprendimiento que se requiere y también porque es muy probable que pierdan la elección, o si la ganan, no tendrán el apoyo político que la gobernabilidad del país exige en estos momentos de crisis y recesión.

Quienes pueden pensar que el señor Pérez Guartambel pueda ser el candidato de consenso y tener éxito en reflotar al país, dejando de lado su agenda propia?
Que puede suceder si una vez candidatizado el señor Lasso, Jaime Nebot se lanza para la presidencia con lista de asambleístas propios. Puede el señor Lasso ofrecer resultados inmediatos a sus propuestas productivas? Cuánto tiempo prevé que sus planes tomen fuerza.

Tendríamos un panorama incierto, por votación dividida, en la que probablemente vencería el grupo mejor organizado, adueñado de las instituciones y con mayores recursos, que sin duda es Alianza País. Un grupo cuyo objetivo es cubrir las espaldas a su expresidente y evitar la auditoría del despilfarro.

Será posible que percepciones erradas y/o cálculos mal estimados pudieran someter al país a un riesgo político tan alto?

Cuál es el papel que le toca asumir al próximo Presidente si no cuenta con respaldo legislativo y la gobernabilidad en la crisis le resulta imposible, aún a sabiendas que las medidas que le tocará adoptar, serán duras para la población. Cuánto tiempo pensará durar en el poder? Será otra etapa de un Presidente por año?

Hay demasiado en juego, como para dejar pasar esta oportunidad de unir a los ecuatorianos con propuestas sustentables y un proyecto de país para 50 años, como para no condenar de antemano a aquellos que pretenden jugar con las mismas reglas del pasado, sin ofrecer a cambio certeza alguna.

De lo que se trata es construir una unidad cívica ganadora, que encuentre consensos y acuerdos para reflotar al país y proyectarlo hacia el futuro, con un proyecto que conjugue la economía de mercado con un Estado de Derecho, como en Chile. Estamos atrasados 25 años!

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