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Chao Correa

by • June 17, 2015 • Estuardo MeloComments (0)15224

EN RESUMEN… Por Estuardo Melo

EStuardo meloEl presidente no puede ponerse a repartir, lo que su gobierno no creó, gestionó, ni generó como excedente, peor aún si lo que creó, gestionó y generó fueron deudas por pagar y obra cara.

Nadie mejor que él, sabe que su modelo fracasó y la imagen de falso bienestar cae en pedazos por causa de una economía en bancarrota y es posible que la única forma de salir airoso de una metedura de pata de ocho años, sea su suicidio político. Algo así como el 30 S. Metió la pata con su decreto y casi se hace linchar y para querer salir airoso inventó el magnicidio y el golpe de Estado.

Dialogar con Correa significa hablar con las piedras, es una ilusión vana. Él está convencido que está allí para transformar al país hacia un régimen comunista al estilo cubano y si continúa hará todo lo posible por conseguirlo, pese a quién pese. Es un Presidente sui-géneris a quién solo le interesa sus ideas y des-estima lo que esa ciudadanía que piensa y razona, quiere. Su fracaso en el manejo de ocho años continuos en los que contó con los mayores ingresos monetarios históricos, en los que lamentablemente primó un absoluto desorden de la planificación económica en una diáspora frenética de gasto, llevó al país a un nivel de iliquidez y endeudamiento inaceptables.

Su costo político va en dos caminos: la renuncia a sus funciones y la estricta auditoría de los dineros acopiados por la corrupción en su gobierno.

No es solamente el fastidio de la gente por las últimas medidas. Es que muchos ecuatorianos pensaron que un hombre joven, de buena apariencia, que estudió en buenos centros educativos y obtuvo títulos académicos, podía ofrecer alternativas de desarrollo y progreso para el país y sacar de la pobreza a grupos extremos, creando trabajo y estabilidad, pero se equivocaron. Luego de casi nueve años ven que la población mantiene su pobreza y subempleo, que la producción se estancó, que no hay posibilidades de exportar los excedentes, que las únicas plazas de trabajo son para burócratas que consumen el erario nacional, que desapareció la liquidez y que el país en la actualidad vive de créditos caros hasta para pagar sueldos. Quién puede aceptar que se haya construido obras sobre estimadas, con métodos corruptos con los que se ha beneficiado a los funcionarios a cargo, o que se hubieran realizado gastos millonarios en Haití, Cuba y Venezuela, pero en Ecuador se haya destruido las casuchas de caña donde pervivía la miseria junto a la insalubridad, dejando a ecuatorianos en la intemperie con la mayor saña. Junto a todo eso, saber que quien nos gobierna, es una persona emocionalmente inestable y llena de complejos, como su propio hermano señala.

Por qué razón ni los periodistas más agudos pueden ver la cortina de humo que impide comprender que todas estas leyes, comenzando por la confiscación de utilidades hasta la usurpación de herencias, son distractores de la situación de quiebra del país, con un gobierno que tiene tal problema de liquidez, que en los próximos meses no podrá pagar sueldos ni compromisos adquiridos, como los bonos 2015.

El Presiente es el único culpable del pésimo manejo financiero y económico que al parecer fue perpetrado con pleno conocimiento de causa, para anteponerlo como pretexto para la incautación en marcha o para aproximarse al slogan mal sustentado que la Justicia es sinónimo de igualdad. Pero igualdad hacia abajo…

No es suficiente que se redistribuyan los nueve mil millones de dólares que los ecuatorianos pagan anualmente al Estado para financiar el servicio público. Es que si hay un despilfarrador compulsivo como gobernante, no hay dinero que alcance. El impuesto a la renta es descontado de cada pago que el trabajador recibe o de la utilidad de las empresas entre el 10% y el 35%. El IVA que pagamos todos cuando compramos o pagamos por servicios, es el 12% incrementado en cada transacción. No es suficiente si un irresponsable ordena construir carreteras en Haití, Viviendas en Cuba y envío de alimentos a Venezuela, con nuestras contribuciones. Tampoco le alcanza si las obras públicas son sistemáticamente sobre valoradas en un 30%. Sobre valorado para que los contratistas devuelvan como coimas, peor si suscribe créditos para ser pagados con barriles de petróleo, menos aún si construye hidroeléctricas cuya producción no tiene clara su demanda.

Con un simple anuncio, ha convertido a los trabajadores en herederos de las acciones de las empresas en que trabajan. Estarán felices al poder repartirse el 75% del capital de una empresa familiar. Si no tienen paciencia para esperar que muera el titular de las acciones y puedan heredar, contratarán a un sicario y listo. Esto es para él, la democratización del capital.

Las últimas medidas y Leyes enviadas por el gobierno, tienen la estrategia de focalizar la crítica y desviarla para que nadie se percate de la grave y hasta dramática situación económica a la que nos llevaron 8 años de gobierno anárquico y des planificado. Gastaron miles de millones como salidos del bolsillo de una cocinera, que según parece es la única ciencia económica del Presidente, junto a la supresión de seis ceros. Los billones convertidos en millones.
Los últimos egresos del gobierno han sido realizados gracias a créditos utilizados para gasto corriente. Han sido conseguidos por pura suerte y sin ellos no habrían tenido posibilidad de pagar las últimas nóminas. Pero en noviembre deberán pagarse los bonos 2015 y el déficit todavía mantiene un hueco fiscal de siete mil millones. En otras palabras la banca rota del Estado. Es lo que no quieren que se vea.

En ocho años, llevó a la quiebra al país, está a punto de terminar con el preciado bien de la dolarización, des institucionalizó al Estado y está auto convencido que es un reyecito de un feudo, que puede llevar sus absurdos supuestos a foros internacionales en los que nadie acierta a entenderlo.

Pero que el Presidente quiera proponer Leyes o políticas llevado por su fanatismo esquizoide es una cosa, pero que sus acólitos lo materialicen con su voto en la Asamblea, sin tener claras las consecuencias de lo que aprueban es otra. Pero los votos quedan registrados. Esta etapa no durará para siempre y su obsecuencia tendrá un precio. No serán los chivos expiatorios de las culpas de Correa, serán los borregos serviles degollados en la plaza pública.

La Ley de la herencia, una ley que va en contra de familias concretas, que construyeron sus capitales y gestionaron sus empresas desde cero, como cualquiera de nosotros aspiraría, como el grupo Eljuri, los herederos de Luis Noboa o los hermanos Wright. Para nada está clara su guerra contra la empresa familiar, tal vez sea originalmente dirigida contra su hermano, pero lo que su supuesto no logra entender es cuánto pagan esas empresas en impuestos para que él los gaste alegremente y lo peor, cuántas plazas de trabajo ofrecen a los ecuatorianos.

Preferiría pensar que el hombre enloqueció y que su esquizofrenia lo lleva a mostrar mundos idílicos, biópolis eco-turísticas, donde hay solo tragedia, que suponer que lo hizo por fanatismo revancha u odio, en plena conciencia para avanzar en esa trasnochada y mal explicada ideología. El buen vivir de los unos, a costa de la usurpación a los demás.

El gobierno del Ecuador se ha convertido en una expresión de las frustraciones, creencias y odios del Presidente. Basta que él no crea en algo o que lo crea para que se transforme en Ley de la República. El hecho es que en este país hasta los muertos tienen que pagar tributos.
Alguien decía que en el Ecuador, hasta el que gana, pierde…y es verdad!

Este es otro capítulo aparte. La corrupción en la contratación pública que comienza con la determinación sobre valorada de los precios unitarios de los pliegos que preparan las entidades contratantes. Contratistas y contratados conocen de esa sobre valoración. Cuando las ofertas se presentan quienes participan saben que no pueden proponer ni más ni menos del 5% del costo referencial, que ya viene sobre valorado. La entidad tiene que escoger entre todos los proponentes que quedan casi empatados. Entonces viene la negociación. No del valor del contrato, sino de lo que ofrecen los contratistas para que les adjudiquen. Ese valor (30%) es consignado a cambio del anticipo. Me acojo a lo dicho por el Presidente. Es una práctica común. Además, hay personas que salen a ofrecer la seguridad de adjudicación, previo pago del 10%. Lo que parecería un caso aislado de la asambleísta, es práctica en todos los contratos que el estado adjudica. Tanto así, que muchos de los montos publicados como valores finales de las obras, tienen sobreprecio. Es sabido también que el Contralor represa los informes de auditoría y que los indicios de responsabilidad penal son mal fundamentados (dicho por el propio fiscal). El millonario atraco no está en cuentas bancarias. Está en cuentas cifradas en el exterior, en paraísos fiscales y en caletas. En efectivo. Acaso se investigó sobre la denuncia de depósitos de china en paraísos fiscales para personajes relacionados con el Vicepresidente? O, la denuncia que la firma australiana propietaria de CAMINOSCA hizo respecto a pagos para adjudicación de hidroeléctricas?
No. La ira de la gente no es solamente por las últimas Leyes. Es por siete años de maltrato, arrogancia y mal gobierno, escudado en una mayoría que pagará con creses por haberlo hecho posible.

happy wheels

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