MENU
Raul reyes

by • November 25, 2014 • Crnl. Patricio Haro AyerveComments (0)1308

EL JUEGO DE LAS FARC por Patricio Haro Ayerve

patricioharo-150x150Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), le declararon la guerra al Estado Colombiano en Marquetalia, el 27 de mayo de 1964, cuando comandadas por Jacobo Arenas y Pedro Antonio Marín, alias Manuel Marulanda Vélez, iniciaron su lucha armada con la táctica de guerra de guerrillas. Durante la ejecución de sus acciones militares el primer objetivo de las FARC fue fortalecerse y crecer en número para poder enfrentar a las fuerzas legales en similares condiciones, llegando a tener quince mil hombres y mujeres en pie de lucha.

El Estado Colombiano apostó, casi siempre, a la acción militar como solución al problema de la “violencia” ejercida en su territorio por cuadrillas guerrilleras liberales, grupos de “bandoleros”, autodefensas campesinas, guerrillas organizadas y armadas y carteles de narcotráfico que alteran la paz de la vecina república desde los años cincuenta del pasado siglo; sin embargo, también ha realizado y realiza esfuerzos por alcanzarla, apostando a la solución política en negociaciones como las que se vieron interrumpidas en La Habana por el secuestro del comandante de la fuerza de tarea conjunta “TITAN”, la fuerza operativa contrainsurgente más importante del estado colombiano.

Varios gobiernos han dado muestras de “buena voluntad” para alcanzar la paz mediante una negociación política con los grupos en armas; el primero de ellos el del presidente Betancourt, quien el mismo año, 1982, en que las fuerzas de guerrilla se convirtieron en un ejército, FARC/EP, concedió la amnistía e indulto a los alzados en armas, beneficiándose a cientos de ellos; las FARC, a cambio ofrecieron una ligera tregua legalizada en los “Acuerdos de la Uribe”, que las fortaleció. El segundo proceso de negociaciones se dio en el gobierno del presidente Barco quien retomó las conversaciones de paz, el Programa Nacional de Rehabilitación y reconoció al brazo político de las FARC, la Unión Patriótica (UP), las FARC intensificaron la acción armada desatendiendo los esfuerzos del gobierno.
El presidente Gaviria, sucesor de Barco, retomó los acuerdos inconclusos, pero la escalada del conflicto al que se integró otro actor, el narcotráfico, impidió la continuidad de los mismos y se dio la ruptura definitiva. Durante la presidencia de Samper y con la acción del binomio Guerrilla-Narcotráfico la violencia desbordó al estado, en tal medida que el centro de gravedad se trasladó a la lucha en contra de los carteles de la droga lo que provocó también el debilitamiento de las FARC.

El esfuerzo de paz más visible se dio en San Vicente del Cahuan, el gobierno de Pastrana cedió ante las FARC y aceptó sus exigencias, la más importante, la desmilitarización de 42.000 Km2 del municipio en donde se llevaron las conversaciones de paz, las FARC consolidaron con ello el control sobre territorios plagados de cultivos de hoja de coca. Los tres años que tomaron los diálogos de paz sirvieron para que las fuerzas regulares, con la ayuda del Plan Colombia y las FARC con las del narcotráfico, se fortalecieran y se enfrentaran violentamente en acciones en las que las FARC llevaron la peor parte.

El Presidente Uribe recibió su mandato con las FARC fortalecidas; pero con la aplicación de la política de seguridad democrática las asestó duros reveses que significaron su debilitamiento. La muerte de “Raúl Reyes” en territorio ecuatoriano, la de “Tiro Fijo”, la del “Mono Jojoy”, la liberación de los secuestrados por las FARC, la extradición de varios cabecillas del narcotráfico, significaron la desmoralización de la guerrilla que se vio obligada a aceptar las negociaciones de paz ofrecidas por el Presidente Santos que se adelantan en Cuba, hoy interrumpidas por el secuestro del general Alzate.

Los gobiernos de Colombia que han mantenido conversaciones de paz con la guerrilla han caído en el juego de las FARC, ya que ellas las han empleado como estrategia para fortalecerse cuando han estado punto de ser derrotadas militarmente. Por la paz de Colombia se desea que el presidente Santos no caiga en él y que el secuestro del general no sea el pretexto para que este esfuerzo del gobierno colombiano se vea interrumpido definitivamente, porque las FARC ya alcanzaron su propósito.

happy wheels

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *