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by • October 16, 2016 • Estuardo MeloComments (0)1224

#Ecuador MIEDO A SUCUMBIR Por Estuardo Melo

EStuardo meloSi algún derecho de la Constitución norteamericana merece ser resalado es estar libre de temores (freedom from fear).  Una sensación de seguridad y plenitud. Erradicar de la mente la presunción de peligro o intimidación. Tener por derecho un escudo que proteja a las personas de sentir miedo.

Estructurar un Estado que ofrezca a sus conciudadanos una  condición mínima de estabilidad y esperanza, que se traduzca en tranquilidad psicológica para progresar y trascender. Vivir en paz y sin apremio.

Nuestra pequeña Nación, la más densamente poblada de Sudamérica, cuenta con muchos factores para obtener y conseguir bienestar. Clima, naturaleza, gente y valores innatos. Su pequeñez y lejanía del resto del mundo, la hizo ver como un paraíso perdido del pacífico, un territorio de paz, que no constituye un peligro para nadie.

Sin embargo, la oportunidad para eliminar la incertidumbre y construir un futuro aceptable, con base en un desarrollo sustentable, armónico y equilibrado, ha sido frustrada por la enorme estupidez que representan 10 años de correísmo…

Entre sus confusiones existenciales, deformaciones intelectuales, aberraciones ideológicas y comportamiento errático, Rafael Correa Delgado, único y privativo causante, acabó con una alternativa excepcional para que los ecuatorianos disfruten algo de las ventajas que su país les pudo ofrecer.

Megalómano como él solo, quiso trascender por una obra grandilocuente y desproporcionada, que obligue a todos a recordar lo que hizo. Buscó el aplauso, las cámaras y los elogios desesperadamente. Una necesidad enferma de ser considerado el mejor, el más brillante, el dueño de la verdad, en un síndrome de torcido narcisismo.

Quién se habrá creído él, para tachar a su propio país como “banana republic” enfatizando su condición peyorativa de desorganización y retraso, para luego en su malhadado gobierno trastrocar nuestras instituciones hasta convertirnos en una No-república: la negación de una entidad política y social y económica, estructuralmente organizada, quebrada y con su futuro en riesgo. Antes de él nada vale y si este país existe es, por su divina gracia, brillantez y benevolencia (al menos eso se cree).

Nadie como él para odiar, combatir a sus enemigos dialécticos y tratar de exterminarlos sin tregua. Una guerra originada en su conflictividad genética y su mala experiencia de vida que lo hizo emprender en disputas con todo lo que era notorio, forjando argumentos y tramando estrategias para conseguirlo.

Invadido por una convicción mesiánica, repartió dones a su pueblo, manoseando conceptos, buscando culpables, invocando preceptos superiores, patriotismo, soberanía con demagogia, navegando entre la majestad  patética de su investidura y su falsa modestia.

Un engaño integral, basado en el absolutismo de sus ideas, el dominio psicótico a sus seguidores, que dejaron de ser personas y transmutaron en zombis, en la usurpación del poder político de las Funciones del Estado, la propaganda y el populismo. No lo planeó de antemano. Fue meramente un experimento de dominio que lo venía ensayando con tiempo y lo implementó gracias a la oportunidad que el chavismo le ofreció.

Si en algún momento creímos que era un economista con especialidades, nos equivocamos. Si supusimos que iba a manejar la economía del país de forma técnica o que sus decisiones iban a sustentarse en parámetros, indicadores de sostenibilidad,  valiéndose del enorme recurso que la suerte puso en sus manos, menos aún.

La Economía es para Correa, otro de sus mitos. Es por el contrario un peligroso cultor de la anti-economía, elaborando conceptos sofistas que jamás promovieron desarrollo sino recesión; en lugar de agrandar y atraer capitales, los consume, aniquila y ahuyenta. Antes que de lograr bienestar, provocó estancamiento. En vez de organizar la economía, consiguió involución, crisis, iliquidez y recesión.

Ahí queda su legado de 10 años. Obra pública ostentosa y grotesca, inflada en costos, contratada con dedicatoria, viciada de enorme corrupción. Cientos de miles de millones gastados sin saber en qué, salidos de las arcas fiscales como del bolsillo de una cocinera; sin planificación, sustento ni sostenibilidad; proyectos sociales populistas que en poco tiempo no tendrán cómo seguir funcionando; un Fisco en quiebra, enormes edificios inútiles y aspaventosos construidos con crédito; hidroeléctricas sin demanda de energía, que jamás habrían pasado por un análisis de pre factibilidad por sus altos y corruptos costos; sistema de seguridad social, dinero de aportes, servicios, prestaciones y fondos  con  garantía retórica de un fisco quebrado; millonaria deuda impagable y petróleo incautado.

Porque es innegable que desfondó al Estado de forma sistemática y a propósito, despilfarrando el ingreso petrolero y los impuestos de 10 años. Jamás tuvo intensión de establecer los parámetros en los que un gobierno sensato debe por obligación constitucional, regirse. Porque no conoce nada de economía, porque su fanatismo irracional lo hizo proceder en contra de su propio país. Atentó en contra de la seguridad del Estado para llegar al punto de quiebre de la sociedad ecuatoriana y así consolidar su trasnochado plan, llevándolo desde una excelente situación financiera a la total crisis, violando todo precepto,  al haber demolido su economía. Desvanece tres cientos mil millones de dólares y para cubrir su ineptitud, pretexta la baja del precio del petróleo y la revaluación del dólar ya que su imprevisión  lo encuentra sin un solo centavo en las arcas públicas, obligándolo a endeudar al país en un ritmo demencial, que a duras penas se podrá pagar en 10 años más. Dicho en otras palabras, se comió 20 años de fondos públicos.

Todo el gasto mezclado entre fondos corrientes, inversiones improductivas, para camuflar la coima, concusión, peculado y lavado del dinero público.

Y así se atreve a presentar candidato sucesor que en caso de ganar las elecciones, administrará una quiebra provocada y perversa; su candidato tendrá que cubrir su pésima gestión, tapará los atracos en su administración. Nunca se sabrá la verdad  encubierta con tanto esmero.

Qué diría Juan Montalvo a todo esto. Qué pensarían Alfaro o Rocafuerte, ante este simulacro siniestro! Estarían seguramente admirados por la capacidad de engaño y abuso al pueblo que dijo servir.

“Tiranía no es solo el derramamiento de sangre, es flujo por las acciones ilícitas de toda clase. Tiranía es robo a diestra y siniestra, impuestos recargados e innecesarios, atropellos, insultos, allanamientos. Bayonetas caladas día y noche contra los ciudadanos, calabozos, grillos, selvas inhabitadas. Es impudicia acometedora, codicia infatigable, soberbia gorda al pasto de los oprimidos. Una fiera de 100 ojos, que persigue la virtud, la inteligencia. El patriotismo, el amor a la libertad, la ilustración pública son sus enemigos, porque la ofenden e irritan la luz y la virtud”.

Qué están pensando los candidatos que están jugando a ser políticos. Qué plan de gobierno cabe para un país en crisis y depresión económica. Qué pueden ofrecer para los próximos 10 años.

Al igual que Winston Churchill en la guerra: sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas. Es lo que le espera al pueblo ecuatoriano. Una devastación económica de guerra.

En las próximas elecciones, tendremos que enfrentar la lucha contra esta tiranía monstruosa, que atentó en contra de la seguridad y estabilidad del Estado ecuatoriano y su supervivencia.  ¿Cuál es nuestra única aspiración? Ganar las elecciones.
Una victoria a toda costa, victoria a pesar de todo el temor que nos provoca el fraude y el continuismo de una estafa integral. Victoria con UNIDAD DE LA OPOSICIÓN; porque, sin victoria, no habrá supervivencia. El Ecuador quedará condenado sin remedio a un estatus de pobreza, miseria generalizada, insolvencia y depresión económica, con o sin el correísmo.

Tendremos que someternos a este infierno? Será que el post-correísmo nos dejará alguna remota esperanza de resurgir de las cenizas?  Hay alguna posibilidad de sentirnos libres del temor que la incertidumbre económica heredada que el correísmo deja?

LA ADVERTENCIA LLEGÓ A DESTIEMPO. LES PEDÍ QUE AMARREN A LA BESTIA, PERO YA ERA TARDE!

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