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Lasso Viteri b

by • August 24, 2016 • Estuardo MeloComments (0)2006

#Ecuador MADUREZ, SENSTEZ Y SERIEDAD Por Estuardo Melo

EStuardo meloQué es aquello a lo que realmente aspiran los candidatos opositores? Terciar en las elecciones, lucir su condición de candidatos presidenciales y que les faltó muy poco para llegar a la segunda vuelta? Quieren acaso volver a presenciar el grotesco espectáculo de Correa, saltando en una tarima, al grito de ¡Una sola vuelta! como candidato o como auspiciante del binomio de su movimiento, al recibir los resultados del Consejo Electoral de su compadre?

Nadie, ni siquiera los actuales dueños de las urnas pueden estar seguros de su triunfo. Pero si el correísmo llegara a ganar, sálvese quien pueda! La apuesta de la oposición debe ser por ganar, no por competir, es lo que la situación del país impone.

El panorama político de los opositores al correísmo es claro. Las dos fuerzas dominantes son las que auspician las candidaturas de Cynthia Viteri y Guillermo Lasso. Todos los demás son como toros sobreros de una corrida. Por buena campaña que hagan no lograrán ni un millón de votos, pero si lograrán  la dispersión de los votantes para la primera vuelta. Lo malo es que los dos candidatos, mal llamados de la derecha, se pelean los mismos votos. (El millón de votos de Jaime Nebot en Guayaquil)

Hay personajes políticos que sí merecen continuar en la política activa, que se han ganado un lugar en la Asamblea, al haber sido infatigables opositores a las políticas de las mayorías gobiernistas. Muchos merecerán ser parte de una lista única, formulada para conseguir el nuevo rumbo del  país y otros, no asambleístas, que pueden aportar con una dosis de sensatez. Todos los nominados tendrán que hacer acopio de inteligencia, sabiduría y equilibrio para superar las dificultades heredadas. Aportar con nobleza y sin improvisación ni ignorancia. (Como es característica de los asambleístas del gobierno ahora)

Preocupa que el discurso de los dos candidatos que tienen alguna posibilidad de llegar a la segunda vuelta suene populista, vacuo y electorero. Hasta el momento son discursos mil veces escuchados en época de elecciones y otras tantas incumplidos por los candidatos una vez electos. No tienen un mensaje claro ni contundencia.

Preocupa además que estos candidatos ofrezcan soluciones poco factibles, en un país cuya crisis no llega todavía a tocar fondo, pero que está en camino seguro hacia una recesión de largo plazo. Una recesión que tomará al menos dos períodos administrativos. Al parecer no internalizan que el próximo período será un tiempo de transición que tenga que sentar las bases para un nuevo arranque democrático e institucional. No es tiempo para nueva obra, lucimientos personales, que no sea la sensatez en la toma de decisiones, como lo fue el período de Clemente Yerovi.

Entonces, resulta inconcebible, fastidioso y absurdo, que los políticos asuman la del 2017, como si fuera una campaña política más. Sin tener claro el escenario económico en el que tendrán que gobernar. Porque no es el cambio de modelo, (si es que en verdad hubiera existido otro que no se denomine CAOS), lo que va a hacer el milagro de pagar deudas y solventar el gasto corriente de burócratas, profesores y militares, reflotar la producción nacional y generar empleo.

Es que alguno de estos grupos electoreros, todavía con rezagos de cacicazgo, ha realizado un esfuerzo por visualizar los escenarios macroeconómicos de sostenibilidad de la economía del país y verificar si todavía el Ecuador es un país factible, o si por el contrario, la bestialidad correísta lo transformó en una sociedad inviable, insolvente, en aguda e insostenible crisis. Qué podrían hacer si no logran ver soluciones por ningún lado y a cambio se provocan un baratillo de ofertas y candidatos cantantes o futbolistas.

Ofrecen créditos, empleo, salarios, servicios como si hubiera un fondo reservado para manejar programas y planes gubernamentales nuevos y/o continuar con los anteriores.

Es que no se dieron cuenta que el correísmo tiró todo en saco roto y que hasta en el supuesto que sus propios candidatos llegaran a ganar la elección, sufrirían iguales dificultades, que lamentablemente ya no son coyunturales, sino que tienen que ver con el daño de la estructura económica del país? El Ecuador no contará con un fondo de inversiones hasta el 2026, ni siquiera plata para pagar la deuda. Deben estar conscientes que Correa terminó con los dólares de la explotación petrolera de sus 10 años de mandato y comprometió las ventas por 10 años más.

El señor Lasso y la doctora Viteri, deben decir a sus electores, (a falta de soluciones de aquellos que provocaron el endeudamiento), cómo es que piensan re-estructurar la deuda, qué plan de pagos piensan proponer al IESS, a los chinos, o a los multilaterales y tenedores de bonos, para lograr retener algo de fondos para el uso interno del Presupuesto del Estado. Tienen que conseguir que la población comprenda que no se pueden hacer milagros. Que el culpable de la crisis se largó y es aquel que se fingió su benefactor, cuando realmente era su verdugo.

Deben decir con claridad si conocen la profundidad de la corrupción del gobierno de Rafael Correa, a falta de auditoría inmediata, cuál ha sido el monto estimado del perjuicio irrogado al país y qué medidas asumirán para tratar de recuperarlo.

No es un mensaje de optimismo lo que los ecuatorianos esperan. Para eso es mejor escuchar las estupideces del régimen, que dice que ya estamos recuperándonos del caos que provocaron. Lo que realmente interesa es saber si están conscientes que la producción petrolera está hipotecada, que el Ecuador en los próximos años solamente contará con el pago de impuestos con una recaudación a la baja y que muchos de los activos productivos ya fueron esquilmados, por la necesidad demencial del actual régimen, para igualarse en los pagos. Que solamente contamos con 10.000 millones de dólares de recaudación anual y que solamente el servicio de la deuda llega (hasta el momento) a 7.000 millones.

Por otra parte, es necesario saber con qué votación se supone que cuentan para estar desde ya haciendo planes, porque primero tienen que ganar la elección. Creen acaso los candidatos que lograrán ganar con sus binomios y conseguir mayoría legislativa que garantice gobernabilidad? Creen que sin gobernabilidad podrán realizar los cambios y el enjuiciamiento del régimen de Correa? Creen que podrán descubrir los ilícitos de los créditos chinos con una contraloría y una fiscalía correístas?

Creen que el correísmo va a aceptar así porque sí  dejar sus espaldas descubiertas para que les lluevan los juicios de peculado, lavado de activos y enriquecimiento ilícito, como desde ya está sucediendo?  Deben estar seguros que harán todo lo posible y lo imposible para que eso no suceda.

Ahora bien. No es posible que esas mezquinas vanidades, cacicazgos falsos, optimismos baratos, los esté obnubilando, para que no puedan ver que no es tiempo para candidatos, políticos, partidos, respaldos minúsculos o propuestas inicuas. Es la hora de formular un acuerdo nacional de largo plazo, que ofrezca certezas a la gente y de paso borre para siempre el oportunismo demencial de un odiador acomplejado y vengativo que exterminó con todas las posibilidades de desarrollo que pudieron existir.

Por otra parte, se ve una especie de silencio cómplice con respecto a la situación generalizada de corrupción del gobierno actual y esa debe ser la principal arma para que los ecuatorianos, que no son un ejemplo de inteligencia, caigan en cuenta del daño irrogado?

Qué sucedería si Lasso o Viteri ganan la elección, sin mayoría legislativa; que sucedería si no se formula un acuerdo previo de gobernabilidad para el país; que sucedería si seguimos de tumbo en tumbo como en los últimos 10 años, sin capacidad para una recuperación económica. Que sucedería si por falta de acuerdo previo, Correa logra ganar una vez más la Presidencia. Sería culpa y responsabilidad de estos candidatos que están hoy jugando a la política, sin tener el menor sentido de responsabilidad con el país.

La única oportunidad que tienen como candidatos y el país como comunidad democrática, es que unan sus fuerzas, sus votantes, sus tesis, sus candidaturas, en un binomio único y una lista de asambleístas con los  mejores hombres. Obviamente, un gabinete ministerial  de lujo, que suprima la aberración actual de 44 ministerios y permita establecer el contraste entre gente de verdadero valor intelectual y moral, frente a la mediocridad e improvisación del gobierno de Correa.

Pero hay algo más. Por qué  razón no se puede lograr un acuerdo entre las dos fuerzas políticas mayoritarias de oposición, que son de la misma tendencia ideológica, para propiciar un binomio de coalición que proponga un proyecto de recuperación económica, en un primer momento y un Plan nacional de Desarrollo para veinte años, como lo hizo Chile cuando salió de la dictadura de PINOCHET, tomando en cuenta que los chilenos no tuvieron el enorme problema de crisis económica y Pinochet nunca estuvo loco.

Un proyecto que auspicie una Democracia Liberal y una economía de mercado, en que estén claros los roles del sector público y el privado, con reglas claras y permanentes en pleno ejercicio de libertades y derechos.

No será posible formular una lista de candidatos presidenciales de unidad para los próximos 20 años, que acepten llevar a delante los postulados que fueran planteados, para que el desarrollo del país tome la fuerza que requiere? No sería eso una buena forma de alejar de una vez a estos oportunistas que fueron candidatizados por Chávez, Castro o las FARC?

No dejen que sus mentes se obnubilen. Piensen primero en el futuro del País. No jueguen más con la buena fe de los ecuatorianos. Un pueblo cansado, también se vuelve ingobernable, si las respuestas no son las correctas. Han pasado 10 años tomándonos del pelo, esquilmando la riqueza, creyéndonos estúpidos. Ya basta! No hay derecho!!!

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