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Ultima Llamada

by • April 3, 2016 • Estuardo MeloComments (0)595

#Ecuador !ÚLTIMA LLAMADA! Por Estuardo Melo

EStuardo meloPor la actitud que traslucen los precandidatos, líderes de la oposición, adláteres de la unidad, críticos del gobierno, incluidos los chimbadores abducidos del oficialismo, puede deducirse que están pensando que en esta tensa etapa que espera  pronunciamientos y definiciones, la única excepción es la  voz que sigue auto-justificando su gestión y las “supuestas bondades” de su des-gobierno en bonanza y recesión,  la de Rafael Correa, en su afán por desviar su inevitable linchamiento judicial. Pocos tienen el valor de poner la verdad por delante y desmentir sus falacias, desnudando la situación miserable a la que nos condujo su retorcida forma de concebir la sociedad y caracterizar en detalle  nueve años de erroes y concusión.

Al parecer los políticos suponen que es la hora de candidaturas, giras por el país, ruedas de prensa, actos de masas, debates y todo lo que la política tradicional incluye como campaña y baratillo de ofertas.

Las empresas de marketeing político se alistan para hacer su agosto aprovechando de los magros fondos de campaña y contribuciones interesadas. Ahora ya no podrán contar con aportes Chavistas ni de la guerrilla, solamente les quedan los limitados recursos que reparte el Consejo Electoral y  contribuyentes de campaña de mala gana y poca fe. Sin embargo creen que sus estrategias trucadas llevarán a sus candidatos al triunfo electoral. Los publicistas políticos confían ser los gestores de los triunfos y orientadores de la decisión del votante.

Pero el augurio para esa pobreza de intenciones es el más rotundo fracaso, tanto de sus candidaturas, como de las campañas y lo que es más grave, del País que si tiene eso como respuesta, caerá más abajo aún de lo que hoy se encuentra, es decir al mismísimo fondo.

Creerán, los ilusos que con ganar, ya será suficiente. Cuánto les durará su falso triunfo, antes de caer en la vorágine del descontento popular, la protesta y el desgobierno?

Será acaso que estos aspirantes creen que lo que le sucede al país es solo un episodio más? Es suficiente que Correa no se candidatice? Van a pedir que rinda cuentas? Creen que su gestión fue buena para el país, o solo quieren la Presidencia…

Están conscientes de la gravedad de la situación de crisis, recesión e insolvencia que atravesamos? No tienen la sensación del vórtice y el punto de no retorno?

Si alguno llegara a conseguirse el “trabajo” (camello) de Presidente, tendrá alguna capacidad para remediar por sí solo y con débil respaldo, la situación?

No, esta es una situación que requiere de un cuidadoso acuerdo de gobernabilidad, consensos para la adopción de políticas públicas y concertación democrática para la conducción del Estado. Un proyecto corporativo de largo aliento.

Podrá conseguir el candidato y su grupo partidario algún viso de gobernabilidad en tiempos de crisis y calamidad pública, si no tiene una mayoría legislativa?

Podrá plantear soluciones integrales de largo plazo, sustentables y viables, por sí solo?

País endeudado y sin fuentes de pago, atrasado en sus compromisos, con claros indicios recesivos y sector privado decreciendo, carcomido por la corrupción, es lo que van a tener que administrar y, por lo que se ve,  pocos vislumbran la situación real o las medidas que deberán asumir para paliar la debacle.

Parece que lo que realmente quisieran es llegar a la Presidencia para luego de tres meses de gobierno, quedar cesantes y cobrar el sueldo vitalicio.

En el espectro político ha quedado en claro que el grupo indígena no manifiesta clara y francamente vocación por la unidad. Sus discursos reivindicatorios son  pobres y de poca comprensión, incluso para ellos mismos. Se han auto excluido de lo que la generalidad de los ecuatorianos anhelan, pero siendo un grupo considerable que podría acopiar un tope de un millón de votos y son el segmento de población de mayores signos de marginalidad,  deben tener planes futuros concretos que revieran la situación.

El oficialismo y su movimiento, está igualmente desorientado. Es el mismo silencio oportunista de ver qué va a suceder para tomar definiciones. Con el monumental fracaso del gobierno de nueve años, perdieron los argumentos para volver a engañar y solamente les queda  falacias que los ecuatorianos distinguen ya con claridad.

Comienza también a advertirse las habilidades truchas del gobierno al promover por debajo, candidaturas chimbadoras que lo único que esperan es dividir a los electores.

El espectro opositor debe revestirse de Patriotismo, despojarse de personalismos, para pasar a realizar una propuesta coherente realista y firme, que pueda demostrar a los ecuatorianos, que no todo está perdido y que será capaz de desmontar al correísmo y toda su falsa retórica; re-institucionalizar al país y  recuperar sus capacidades.

Todos los opositores de centro pensarán que quienes deben proponer un proyecto de unidad son realmente Nebot y Lasso. Si ellos deciden privilegiar la necesidad de re-estructuración del país, nada los detendrá, primero, porque ya tienen conformados grupos de apoyo y son bien apreciados por una base electoral dura. El objetivo, captar la Presidencia y la mayoría legislativa.

Sin embargo su voluntad no será suficiente para conseguir al menos cinco millones de votos y consolidar un gobierno con la suficiente estabilidad y aceptación. Porque como se encuentra el país, lo que se tenga que hacer para sacarlo a flote, necesitará de grandes sacrificios y muchas personas afectadas en sus aspiraciones particulares.

Por esa razón, necesitan, en el supuesto que decidan unir a sus partidarios, armar una plataforma de consensos que se conviertan en políticas de aplicación directa en el próximo gobierno.

La tarea es simple. Una Concertación Democrática Ciudadana, que capte la atención de todos los simpatizantes de centro derecha, para definir una vocación republicana y democrática con economía de libre mercado y apertura comercial con todos nuestros principales compradores, respaldada fuertemente por una estructura legal parmente y la seguridad jurídica que eso conlleva.

Mejor expresado, conjugar las políticas de libre mercado con políticas sociales, gobernabilidad, democracia y pluralismo, progreso y pragmatismo, inclusión e integración. Plan de desarrollo para un crecimiento armónico con equidad,  una Concertación que recupere las instituciones democráticas y consolide la macroeconomía manteniendo el modelo abierto de desarrollo económico y procure la suscripción de tratados de libre comercio (TLC).

Será esto tan difícil para los ecuatorianos que aspiran a dirigir el país?  Podrá de esta manera cada ecuatoriano recuperar confianza en el futuro y perspectiva de trabajo y equidad para su familia?

No será ese el secreto de la estabilidad y progreso que los ecuatorianos quieren, sin esperar de arribistas mesiánicos que vengan a salvarlos y que por su ingenuidad caigan en el repugnante populismo y las intenciones ocultas?

Podrán consolidar la presencia de una sola lista de asambleístas que defiendan la concertación previa y las decisiones políticas en la Asamblea?

Será posible que se nomine a asambleístas que al menos puedan sustentar verbalmente una ponencia o los argumentos válidos para consensuar para la modificación y eliminación de las Leyes correístas, desterrando la presencia de personas que ni siquiera pueden leer?

Piénsenlo y rápido. El tiempo apremia!

 

 

 

 

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