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Moreno Correa b

by • July 20, 2017 • Estuardo MeloComments (0)620

#Ecuador LENÍN, EL PRIMER OVEJUNO! Por Estuardo Melo

Muchos ecuatorianos combatimos desde el primer momento la descarada impostura con que Rafael Correa maltrató a todo un país con diversas modalidades para que prevalezcan sus decisiones.

Diez años después estamos convencidos de su intencionalidad malsana, su doble discurso, su mojigatería y su moralina insustancial, queriendo siempre imponer su criterio dudoso y mal pensado, siempre contradictorio e insultante.

EStuardo meloNo sabíamos eso sí, hasta qué punto llegaría con ese discurso y si su supuesta ideología era meramente el parapeto que necesitaba para edulcorar sus fines políticos o en verdad quería obtener las supuestas reivindicaciones populistas. Nunca llegaremos a saberlo, porque  hubo ambigüedad en sus palabras, acciones y políticas.

Fue una vorágine que entremezclaba sus sórdidas pasiones y conflictos internos, con resentimientos y viejos odios, complejos atávicos de comportamiento anómalo que generaba inseguridad en sus interlocutores directos. El tiempo de su ejercicio fue discurriendo entre su absolutismo de ideas unívocas y pésimas y perjudícales decisiones.

De lo que si tenemos certeza es de la situación en que dejó al país, al culminar su década, cuando el mito construido a su derredor, cae consumido por su propia podredumbre. Un brutal desgaste de todo aquello que dijo, hizo, pensó, ejecutó y transgredió como primer mandatario de la nación. Aquello por lo que quiso trascender, se volvió literalmente un puñado de polvo y cenizas, un cadáver incinerado. Nada!

Su revolución que pretendió de forma obsesiva, inconsulta y forzada, imponerse en nuestra sociedad, quedó frustrada principalmente por su indecisión y cobardía. Quiso transformarnos en una economía de Estado, apropiándose de los bienes de capital en manos privadas, confiscándolas y a la vez consolidar los bienes públicos y privados en un solo fondo de propiedad republicana, para administrarlo a sus anchas.

Apoyándose en el sofisma inventado de la justicia como sinónimo de igualdad, pretendió obligarnos a reconocer que la equidad consistía en renunciar a ser personas, individuos, con personalidad, iniciativa y creatividad propia, para convertirnos en zombis esclavizados sin valores, jerarquías, derechos ni prestigio propio. Los asegurados sin seguro, los trabajadores sin trabajo, las utilidades confiscadas, los planes sin sustentabilidad, la deuda sin recurso de pago, el seguro universal pero en zoletas.

La conversión del sistema estaría virtualmente preparada con las Leyes dictadas, la institucionalidad intervenida, propaganda para lavado cerebral y  espionaje electrónico infiltrando privacidad. Un punto de quiebre que daría paso por voluntad concurrente de los ciudadanos hacia el nuevo ideal nazi-correísta.

Y por supuesto, Él, el insuperable gestor de intelecto superior, redentor honoris causa, el imbatible y máximo líder de 10 elecciones, convertido en el gerente propietario de la gigantesca recua de ovejunos, bovinos, caprinos, cabrones, camélidos y toda la inmoble fauna de obsecuentes, sumisos/as, esclavos de su sublime asquerosidad!

Rafael VI, el señor feudal de la no-república, amo absoluto  del “Feudo”, dueño y señor de vidas, haciendas y semovientes. Un país de regreso a la Edad Media, por obra de un desquiciado con daño cerebral irreversible.

Esa revolución previamente decretada, cuya lealtad se exige, para cuya continuidad se escribieran claras instrucciones, nombra Asambleístas, Fiscal, Contralor, Procurador, Superintendentes de la lealtad y la obsecuencia, que impedirán sobrepasar todas las líneas rojas, de la doctrina antes descrita, es la que dice Lenin Moreno tener como objetivo inequívoco, el camino trazado.

Lo exótico del caso, es que a la vez de poner a la Revolución como primera prioridad de su agenda, el flamante gobernante conforma de una comisión para planificar el desarrollo económico y coordinar medidas que permitan proteger el sistema monetario frente a la crisis que finalmente reconoce que existe.

El nuevo fiscal se vira, el Contralor re-electo es encontrado con las manos en la masa y su compañero de fórmula se defiende de las acusaciones como gato patas arriba.

El desarrollo económico y productivo fue siempre el tabú de Correa y sus “logros” fueron precisamente el combate a la iniciativa privada, la inversión, la utilidad, el capital y el emprendimiento, generando un ambiente hostil para la inversión extranjera y para la expansión de la exportación de productos y los tratados comerciales. Obligado por la crisis se ve en la necesidad de avanzar las conversaciones con la Unión Europea, cuando la participación del Estado en la economía ya había rebasado sus límites.

La revolución que Lenin Moreno sigue auspiciando, es junto a la devastadora acción de gobierno de Rafael Correa, la principal razón de la debacle económica del País. Los ejecutores de las políticas que llevaron al País a la crisis, son los mismos ministros de su frente económico. Personajes que jamás aceptarán haber sido causantes por lo equivoco de  sus políticas y continuarán implementándolas.

El nuevo gobierno no quiere reconocer probablemente por la lealtad que se reclama, que Correa despilfarró fondos públicos y desvaneció el dinero proveniente de las ventas de petróleo a 100 dólares por barril. Un hecho infame ejecutado con saña y afán de hacer daño, a plena conciencia que impidió mejorar las condiciones económicas generales de los ecuatorianos y que esa es la razón verdadera de la debacle económica.

Por lo visto, tampoco está en su deseo, clarificar las cifras, ni ordenar un análisis de sustentabilidad de las brechas macroeconómicas, que permitirían asumir medidas acertadas para salir poco a poco de la crisis, ni estimar su gravedad.

Menos aún clarificar las cifras de la deuda y el déficit fiscal o asumir un plan que instaure confianza a los agentes económicos internos y externos.

Finalmente, lo que parecía ser el camino correcto para tratar el flagelo de la corrupción del gobierno de su antecesor, compañero de movimiento y su expresidente, que ha perjudicado al país en la enorme cifra de treinta mil millones de dólares y cobrado en sobornos a funcionarios, sus co-idearios al menos nueve mil millones, cuyo principal protagonista es su actual vicepresidente Glas, parece que se va diluyendo por las veladas advertencias de Correa desde su exilio y de las propias actitudes del gobernante, que da indicios claros de protegerlo de la exposición pública que significa su juicio político en la asamblea nacional.

Para nadie es desconocida la gravedad que significa juzgar y defenestrar al vicepresidente electo y posesionado hace dos meses por la irresponsabilidad política en ejercicio de sus funciones, pero el daño será mayor cuando las voluntades que concurrieron a salvarlo enfrenten la responsabilidad de las evidencias en su contra.

Lenin Moreno aspira a integrar a la población ecuatoriana a su Revolución ciudadana,  pero esa es su revolución y la de sus ovejunos, de nadie más. Para todos los demás, significa:

  • Involución, decrecimiento del 1.6%, retroceso productivo, desorientación, obstrucción judicial, impunidad.
  • Corrupción. Manejo alegre de los dineros del estado enriquecimiento ilícito, concierto para delinquir y delincuencia organizada.
  • Demagogia, populismo, ausencia de planificación, despilfarro.
  • Endeudamiento por sesenta mil millones de dólares.

El Presidente no tiene soluciones para la debacle, está dándose las vueltas, nos va a llevar al fracaso. Moreno es el primer Ovejuno!  Nada que hacer.

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