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by • September 14, 2016 • Estuardo MeloComments (2)2274

#Ecuador LA ÚNICA OPCIÓN Por Estuardo Melo

EStuardo meloDedicado a: Guillermo Lasso, Cynthia Viteri, Jaime Nebot y Paco Moncayo…

Con un país en quiebra por de 10 años de gestión fallida de un gobierno que antes de concluir su desastre administrativo  necesita  créditos por al menos doce mil millones de dólares adicionales a la enorme deuda ya gastada para cubrir el déficit presupuestario y pagar los sueldos de la burocracia clientelar que abultó, no hay  otra opción que mentalizar a los futuros gobernantes y ciudadanos que habrá que afrontar la recesión económica con austeridad y mano de hierro, administrando un período de transición que reordene el país y siente  bases para su futuro. Es decir, comenzar de CERO.

Un reto difícil para ser asumido con cifras negativas de crecimiento, deuda, déficit y balanza de pagos.

Casi podría pensarse que los políticos que van a prestar sus nombres y sus agrupaciones para la contienda electoral, van directamente hacia un vórtice de ingobernabilidad y penuria, convulsión social, inconformidad y protesta popular.

El gobierno de Rafael Correa no ha significado otra cosa que una ESTUPIDEZ de tamaño colosal que no dejó para el futuro, otra cosa que crisis económica, déficit fiscal, iliquidez, deuda impagable y una corrupción en todos los ámbitos. Esto lo saben todos los candidatos, incluidos los auspiciados por el oficialismo.

Los discursos de cambio de modelo, incremento de plazas de empleo, unidad con las familias ecuatorianas, eliminación de burocracia innecesaria, son insuficientes y difíciles si no imposibles de alcanzar. No calan en la colectividad, porque que los efectos de la debacle están siendo cuidadosamente enmascarados por el crédito externo y se los verá con crudeza a partir del 2017.

Ningún ecuatoriano puede pedir a un candidato, futuro presidente de esta Nación, milagros que recuperen una economía en quiebra, menos que ayuden a las familias con las que dicen haberse unido, para financiar su hambre y su necesidad insatisfecha y frustrante. Será solamente una larga lista de ofertas incumplidas.

Luego de los primeros meses del nuevo gobierno, con la mitad del año 2017 perdido, en que estará en vigencia otra vez un presupuesto engañoso como el de 2016, el flamante Presidente se verá paralizado, sin un céntimo en la caja fiscal, con las mismas urgencias  actuales, con plazos de la deuda acortándose y no tendrá otra alternativa que seguir endeudándose y vendiendo activos. No tendrá capital de operación ni para comprar papel higiénico, peor insumos médicos, combustible, electricidad, limpieza, etc. La recaudación de impuestos servirá escasamente. Las ventas de petróleo seguirán enajenadas hasta el 2026. Tendrá que renegociar deuda o declarar su default.

Probablemente, maestros, médicos, soldados y policías, no podrán cobras sus salarios y sus familias padecerán hambre, mientras el causante ya estará en Bruselas, con autorización de su “manada” y al menos un 30% de empleados tendrá que ser despedido, con la consecuente falla de atención hospitalaria gratuita, servicios paralizados, etc. O, tendrá que tarifar los servicios.

Ante la imposibilidad de optar por soluciones inmediatas, al ver que la población se le vendrá encima, con una asamblea disgregada y sin mayorías, el Presidente quedará atado de pies y manos y su única opción será RENUNCIAR. No habrá cumplido con sus optimistas promesas de campaña y se arrepentirá de no haber medido bien sus riesgos.

Por qué razón se llega a esos escenarios. Porque los políticos están jugando a la política de forma tan irresponsable? Porque la misma irresponsabilidad del correísmo cunde en los demás. Porque no visualizan con claridad sus opciones ni piensan en el País. Unos juegan para que su candidato gane y otros para que su candidato pierda. Unos, para mejorar su votación comparada con la anterior contienda y otros para no ser descalificados como partido. Unos para tener unos cuantos asambleístas y que su candidato presidencial se queme y otros para ganar aún si no tuvieran mayoría legislativa. Cálculos absurdos e improbables contrarios a una aspiración de país. Nadie, a estas alturas quiere un X de presidente. Lo que se quiere es revertir la situación y señalar a quienes la ocasionaron.

A pesar  que las circunstancias no varíen,  una cosa es que un grupo pretenda llegar al poder en momento  tan adverso y otra es que vista la situación, analizada su gravedad, se asuma como País una vía para evitar que termine de hundirse asumiendo responsabilidades como un conglomerado y encontrando las vías para manejar la crisis de forma razonable. Una postura de verdadera unidad y de valor corporativo, en que todos vayamos al rescate del país y estemos dispuestos a entender la situación.

En este momento, deberían parar en seco las pretensiones políticas de personas que a simple vista, están jugando a ser políticos, queriendo distinciones, cargos, salarios, negocios e influencias. Resultan por demás repugnantes esos escarceos de los saltimbanquis en desesperada búsqueda por nominaciones.

Si el modelo falló, lo correcto es tener un análisis perfectamente claro del porqué de sus circunstancias. Realizar una reconstrucción del gasto en los últimos 10 años, e igualmente de los ingresos. Una proyección gráfica del mal gasto y el despilfarro. La reconstrucción forense de la plaga que nos gobernó.

Ante el modelo fallido, proponer otro, de eficiencia y austeridad fiscal. Un análisis técnico de la sostenibilidad del gasto, de la deuda y del coste de los programas del nuevo gobierno. De esa manera, no habrá ningún gasto desmesurado ni programas desfinanciados. Un estudio de sostenibilidad de la MACROECONOMÍA y sus escenarios posibles.

Una proyección económica de largo plazo, en que se establezcan metas y objetivos, programas y planes en períodos claros de ejecución y con evaluaciones periódicas, preferiblemente segmentadas en 4 años simultáneos con los períodos presidenciales. De esa forma, la evaluación de cada Presidente tendrá que ver con la estrictez con que su administración se haya ceñido a un PLAN NACIONAL DE DESARROLLO ECONÓMICO Y PRODUCTIVO.

Todos conocemos que un Plan de Desarrollo de largo plazo, permite consolidar los objetivos y mejorar gradualmente el bienestar de los ciudadanos, desterrando el populismo clientelar enfermizo que cundió.

El País, no la oposición ni los oficialistas, deberá ponerse de acuerdo en metas que aseguren un efecto radicalmente opuesto a lo que ahora rige. Que sus perspectivas económicas generen certidumbre y que sus dineros sean administrados con rigor y control, dentro de planes bien analizados y mejor ejecutados. (En la Contraloría reposan informes de auditoría de casi toda la obra pública ejecutada, la mayoría con resoluciones que estabalecen responsabilidad penal, que han sido encubiertos por el Contralor General).

Todos, excepto los que auspiciaron la debacle, estarán de acuerdo con una CONCERTACIÓN de esos objetivos, que serán las metas a seguir para los siguientes veinte y cinco años. Esa es la única forma de obtener seguridad jurídica y sustentabilidad de las acciones. Solamente así lograremos que el Ecuador sea visto como un país serio y firme en sus decisiones. El CONSENSO es imprescindible porque marcará una sola ruta para salir de la crisis, juzgar a los culpables, rescatar los dineros que fueron marginados por la corrupción del gobierno y asumir las medidas correctivas que tienen un enorme impacto en la ciudadanía.

Será además una demostración que aquellos que aspiraban a formar parte de la pesca a río revuelto, depusieron sus aspiraciones para dar paso a un proyecto del País, además de fortalecer sus planteamientos, unificar sus criterios, consolidar un electorado y enriquecer su discurso que como está, se ve débil e insustancial.

Un proyecto de VERDADERA UNIDAD, que integre las tres facciones que hoy se promocionan, tendrá una verdadera opción frente al correísmo. Estoy viendo a los líderes y candidatos de la Unidad auspiciada por Jaime Nebot, la largamente promocionada candidatura de Guillermo Lasso y Paco Moncayo, del Acuerdo Nacional por el Cambio y las agrupaciones que lideran, pueden hacer el milagro que el país necesita. Solamente necesitan conversar.

Una propuesta coherente de país, en la que decidan gobernar por objetivos, tanto los candidatos a Presidente y Vicepresidente, cuanto los asambleístas, AGLUTINADOS EN UNA SOLA LISTA.

Por razones de gobernabilidad, se debería considerar la formación de un CONSEJO DE ESTADO con el Presiente electo coordinando un equipo de trabajo, conformado por los Ministros y secretarios. Personas decentes, capaces, inteligentes y bien informadas.

Una lista de asambleístas en que consten los mejores y más calificados ciudadanos del país, que encabecen con justo derecho los asambleístas de la oposición, como premio a su desgastante actividad durante el correísmo. Treinta héroes de la política. A esa lista, deberán unirse 35 candidatos a asambleístas por cada tendencia, los mejores ecuatorianos dentro de un compromiso inquebrantable de llevar adelante leyes y resoluciones que permitan gobernabilidad y avance en las metas de la CONCERTACIÓN.

A ese grupo de candidatos, deberá adjuntarse además, un GABINETE MINISTERIAL para los próximos 4 años, igualmente escogidos de los tres grupos participantes. Obviamente un gabinete reestructurado con un máximo de 15 Ministerios y secretarías.

Los Ministerios deberán consolidarse con subsecretarios combinados de las tendencias, para que sean acciones ejecutivas bien discutidas y analíticas que engloben la diversidad de tendencias y la unidad de objetivos. La disidencia y la obstrucción tendrán que ser desvinculadas y juzgadas.

Finalmente, para que la UNIDAD, el CONSENSO y la CONCERTACIÓN se consoliden, sería recomendable que conformen un partido de convergencia que podría denominarse UNIDAD DENÓCRÁTICA Y REPUBLICANA, que presente candidatos y lista única en los cuatro subsiguientes períodos administrativos, promoviendo a las figuras que más se hubieran destacado en el quehacer gubernamental, administrativo y legislativo del país y que estén dispuestos a consolidar los consensos originarios y obtener las metas de largo plazo. Es de esperarse, que Jaime Nebot participe de esta opción en dos sentidos. Primero, como el encargado del nuevo gobierno para realizar la re-ingeniería de la Administración Pública y en una instancia posterior, como candidato a  Presidente por la Unidad, gracias a su popularidad, servicios a la nación y versación en la administración pública.

Van a tener que aprender a trabajar como equipo, de forma armónica, sin discutir por razones que no sean el bienestar de los Ecuatorianos. Sería un grupo de acción política potente, en que las ideologías se desechen para construir futuro, lejos de todo el pasado y de la influencia insana del veneno castrista, que nos haga olvidar toda la carga de estupidez con la que fue capaz de gobernar Rafael Correa, en su demente obsesión.

 

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2 Responses to #Ecuador LA ÚNICA OPCIÓN Por Estuardo Melo

  1. Hernán Armijos says:

    Desgraciadamente una utopía conociendo la clase política de siempre.

    • Estuardo Melo says:

      El asunto es que si los grupos de mayor relevancia no deciden presentar un solo binomio y una sola lista de asambleístas, tendrán un máximo del 20% de votos. Si eso sucede, la ruina del país es segura, porque el gobierno no admite sus propios errores. Es posible que ante las cifras y la coyuntura, los candidatos revisen su posición y se decidan por defender el futuro del país.

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