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incertidumbre ecuador

by • June 26, 2017 • Estuardo MeloComments (0)481

#Ecuador INCERTIDUMBRE Por Estuardo Melo

Después de diez años de un manejo rocambolesco en que el absolutismo, la descalificación y la imposición de ideas se convirtieron en una sólida y formal política de Estado; cuando la bancarrota amenaza nuestra frágil solvencia económica y financiera y la única certeza que tenemos es que toda la riqueza de la explotación petrolera se volvió gasto corriente mal planificado y caótico; cuando la producción de nuestro producto estrella ha sido prendada por al menos 10 años; al tener la evidencia que la secuencia de 10 años de déficits en el presupuesto anual nos ha llevado hacia un endeudamiento que no tiene recursos de pago; que el manejo económico del fisco es masivamente insostenible, sin que haya brecha que pueda ser atenuada y que para colmo, la corrupción ha sido la característica más notoria de la gestión del correísmo, debemos concluir que la situación por la que atraviesa el Ecuador no está para dudas ni titubeos.

EStuardo meloCinco millones de ecuatorianos y sus familiares, saturados por un discurso cansón y falso con el que se quiso convencer a viva fuerza con argumentos sin lógica ni razones. Propuestas inaceptables preñadas de sofisma. Diez años soportando esquizofrenia y pugilato, ataque y argumentación cínica, para llegar a un punto de consolidación de  objetivos insanos de resultados catastróficos de recesión y crisis. Una lesión enorme, un daño irreparable e inexcusable.

En tales circunstancias, lo único que cabía era la estructuración de un proyecto que corrija los desvíos, enmiende el desatino, fije el rumbo tambaleante en que ha quedado el  maltrecho Estado Ecuatoriano, conformando un equipo de gobierno que tenga una visión clara de la situación y hacer lo que se deba para iniciar un proceso de restauración económica, democrática e institucional. Cualquier otra cosa es una pérdida de tiempo!

La urgencia de instalar un gobierno de transición democrática, que pudiera recuperar en lo posible una ruta hacia el desarrollo económico y productivo del País. Mejorar poco a poco los índices de la actividad económica y laboral partiendo delas actuales cifras negativas, solventar con austeridad los gastos del Estado porque la caja fiscal  está en cero y reprogramar el pago de la gigantesca deuda buscando recursos donde no los hay.

La mayor dificultad del País en este momento, es que el nuevo gobierno no se da ni por enterado de la gravedad de la situación general que enfrenta, o de la visión con la que deba ser abordada. El gobierno de Lenin Moreno en estos primeros días de ejercicio ni en los últimos días de su discurso electoral, dijo algo que pudiera dar una pista de la forma en que lo haría. Todo fue un discurso clientelar y populista para conseguir votos  porque tampoco quiso distanciarse del mentor de su candidatura.

Al parecer no creyó necesario preparar planes ni estrategias anticipadas porque seguramente pensaba que no iba a ganar las elecciones, lo cual tiene cierta lógica, porque nadie habría supuesto que siendo candidato oficialista, heredero toda la carga negativa de mal manejo económico, objetivos errados y corrupción en la gestión estatal, pudiera tener más votos que los duros de los fanáticos de su movimiento político.

Para muchos ecuatorianos la ganancia de la elección fue producto de un fraude que no pudo ser demostrado porque los oficialistas tuvieron todas las instancias operativas en sus manos, pero habrá oportunidad de demostrar que así ocurrió.

En cualquier caso, las primeras pautas registradas son ambiguas. Ni parecen seguir los caminos hacia la crisis provocada por el correísmo, ni que traten de superarla. Una desesperante ambigüedad en los campos político, económico e institucional.

Mientras el gobierno llama a un diálogo, crea una instancia para transparentar la corrupción, que parece un saludo a la bandera y hace mutis por el foro respecto a su vicepresidente Glas, quién a la vez intenta inútilmente deslindar su responsabilidad en los escándalos suscitados en los sectores estratégicos. Parecería que se pretende tomar un tiempo para recién decidir qué hacer de acuerdo a cómo se presenten  las circunstancias.

El fiscal Baca Mancheno genera expectativas sobre los sobornos, viaja, instruye, ordena allanamientos y pone al Contralor en fuga, mientras comparece a la Asamblea con tácticas evasivas y convenios con reserva similares a las de su predecesor.

La justicia en las mismas manos. No es explicable que los mismos jueces del correísmo operen la justicia y continúen en el acoso judicial a los enemigos políticos del régimen y encarcelar y cobrar indemnizaciones por supuestas injurias proferidas que todos sabemos que no existen.

La propaganda no cesa. La campaña montada en Manabí para dar ventaja a Jorge Glas gracias a las obras de reconstrucción, se mantiene y programas de dudosa calidad y validez continúan al aire como “Educa”, auspiciado por el genio de la propaganda y el centaveo, u otras costumbres del correísmo, como los gabinetes itinerantes.

Las auditorías no caminan. El sobreprecio de la obra pública y los contratos con sobornos, son tibiamente abordados, mientras el perjuicio para el Estado en esos rubros es gigantesco. Sería hora de determinar el monto al que alcanzaron los sobreprecios y las responsabilidades de funcionarios corruptos y corrompidos y contratistas corruptos y corruptores, que den inicio a los m juicios por reparación económica.

Sin embargo lo que más preocupa es el rumbo del gobierno. No parece que haya intención para establecer el origen de la debacle económica, las responsabilidades del gobierno anterior ni las políticas económicas adecuadas para enrumbar al país. Con eso, el nuevo gobierno se toma para sí las responsabilidades de asuntos que no originó. Las comisiones consultivas parecen tener la intención de involucrar a aquellos que nada tuvieron que hacer en el desplome de la economía.

Haber nombrado a un Ministro de Economía cuyos criterios públicos favorecen tanto a las consecuencias como a las acciones adoptadas en el correísmo, a más de mantener como asesor al ex -ministro Rivera, principal ejecutor del déficit, el endeudamiento agresivo, costoso de proyectos económicamente inviables y los justificativos del anterior régimen, significa que tanto el endeudamiento como el gasto agresivo van a continuar y no existirán soluciones sino agravamiento de la crisis a la vista.

En todo caso, el actual Presidente no parece tener clara su posición respecto al rumbo del País, mientras las dudas incrementan cuando dice que seguirá los caminos trazados por Correa y a sus políticas sociales, que fueron claramente insostenibles y   son la principal causa de la debacle, al igual que sus mal pensadas ofertas de campaña.

No se puede entender al manejo económico, sin un diagnóstico macro-económico de la situación del País, porque solamente así se pueden instrumentar políticas acertadas y cambios de rumbo, que como se ha dicho no parecen estar en su agenda.

El gabinete ministerial no es una propuesta de cambio sino de continuidad. El proyecto para el diálogo no está programado, no tiene fechas ni secuencias, tampoco resultados esperados, en definitiva no es parte de una planificación, sino una dilatoria a definiciones que el País espera y que por obra de las circunstancias resulta urgente. O será que se va a pasar consultando los cuatro años.

Las preguntas que flotan tienen que ver con el gasto público. Mientras el Ministro establece un monto de inversiones sin fondos y con más necesidad de financiamiento, no ha pensado en reducir salarios al grupo jerárquico superior; exigir un plan de austeridad a todas las instancias estatales, que liberen de al menos un 30% del gasto actual; un proyecto para bajar la deuda al IESS, o un plan de pago de la insostenible deuda externa.

Existen instancias públicas con una insultante cantidad de servidores públicos, que son una clara herencia de clientelismo correísta, que debe ser eliminada.

La implementación de la homologación salarial del correísmo debe revisarse, porque fue la causa de la falta de sostenibilidad de la brecha de salarios versus ingresos públicos que nos ha llevado a la debacle.

Muchos activos creados, como el tren de Alfaro y las empresas que por mal administradas arrojan pérdidas, deben ser concesionados o vendidos. El mantenimiento de las carreteras concesionado.

Sanear la situación irregular de las centrales hidroeléctricas, que no funcionan de acuerdo a los planes, no producen la energía supuesta ni han sido entregadas por los constructores.

El proyecto de mil millones de efectos múltiples en los ríos de la costa, debe ser reformulado para que rinda económicamente y recupere la inversión. Igualmente el almacenamiento de gas de Monteverde o la estación de Bajo-alto.

Es imprescindible renegociar los contratos de prestación de servicios de las petroleras y evitar el absurdo de pago insostenible de su extracción, con relación a su costo de exportación.

Se hace indispensable programar la eliminación gradual de subsidios del gas y los derivados de petróleo, que gravitan  en el desbalance de la  economía del fisco.

En definitiva, un gobierno que aborde la problemática y la resuelva, sin que la omisión o el descuido, nos lleven a una crisis mayor, a un default de la deuda o a la pérdida del sistema monetario vigente. O, lo que es peor, que la economía se quede sin manera de dinamizar al sector productivo y por falta de dólares sobrevenga una escasez como la venezolana.

Al toro por los cuernos!

happy wheels

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