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Lecter Correa

by • June 1, 2016 • Carlos RiveraComments (1)1366

#ECUADOR: EL ORIGEN DEL MAL Por Carlos Rivera

Carlos RiveraParafraseando la famosa película “Hannibal, el origen del mal”, que narra los primeros años de vida del Dr. Hannibal Lecter a fin de explicar cómo forjó su personalidad canibalista y homicida el más famoso asesino en serie del cine, trataré de explicar que se encuentra detrás de los asesinos del jaguar latinoamericano, entendido ello como una analogía  de los factores que verdaderamente están detrás de la mayor crisis sufrida por los ecuatorianos desde fines de los noventa, no obstante del oprobioso calificativo de “potencia mundial” endilgado en el último informe del Gobierno a la nación.  

Mi opinión personal es que la crisis -que para nada ha tocado fondo y que será motivo del siguiente artículo-, no debe ser considerada como resultado de la mala suerte de la caída del precio del petróleo y/o la ocurrencia del terremoto del 16A, ni tampoco como  una consecuencia lamentable de la adopción de un sistema de tipo de cambio rígido, en tanto si hubiéramos dado paso a reformas fundamentales y mantenido los fondos de ahorro de los primeros años de la dolarización, nada de esto estuviéramos viviendo, y ni siquiera debe ser vista como una secuela del despilfarro fiscal, por cuanto hay mucho más detrás de la crisis y que tiene que ver con el colapso de un modelo de desarrollo que pone la política por encima del mercado y que tiene  una visión completamente equivocada sobre las decisiones que toman los individuos, y que son a la postre lo que terminaron matando al jaguar latinoamericano.

En cuanto a lo primero, el principio básico de estos últimos años ha sido el clientelismo político, y es que el gran objetivo de la camarilla gobernante fue el construir una poderosa maquinaria clientelista-electoral que terminó dilapidando gran parte de las rentas extraordinarias del petróleo. Sería bueno consultar sí los gerentes o ministros en la empresa privada o negocios de su propiedad habrían contratado la misma gente y gastado tanto como lo hicieron a cargo de las instituciones públicas en estos últimos años. Debe destacarse que este particular alcanza no solo al gobierno central sino a muchos de los gobiernos autónomos descentralizados que actúan exactamente de la misma forma. En este ámbito me pregunto ¿Cuántos de éstos pudieran presentar sus indicadores de eficiencia y efectividad para una saludable comparación de la gestión  pública? Estoy seguro que la sola transparencia de estos indicadores, cambiaría totalmente el panorama electoral.

Y es que la expansión del estado bajo la retórica populista de la defensa de derechos ciudadanos, crearon todas las condiciones necesarias del inevitable descalabro de las finanzas públicas en tiempos de recesión económica.  Así mismo, la evolución de la crisis nos deja dos lecciones más:

El gobierno pierde toda capacidad de actuar contra cíclicamente, de acuerdo a la receta keynesiana clásica, cuando se sobre expande desmedidamente en los tiempos de bonanza, convirtiéndose más bien en un factor de vulnerabilidad económica.

Cualquier eventual política fiscal expansiva choca con las altas tasas de interés que los mercados castigan a países de baja credibilidad crediticia, por lo que urge  desmontar gran parte de esas superestructuras políticas y regulatorias que al final del día fueron los que terminaron ahogando al jaguar latinoamericano, cuyo reino se derrumbó como un castillo de naipes en poco más de un año.

Pero no es solo el tamaño del estado el problema, sino la percepción que un grupo de iluminados en el poder tienen sobre el actuar de los ciudadanos comunes y corrientes, y que en base a ello, imponen trabas burocráticas y toman decisiones arbitrarias (cupos, prohibiciones, impuestos);  esto es, un esquema de incentivos perversos que terminan coartando la iniciativa y emprendimiento privado y por ende el progreso de las sociedades, para muestra tenemos algunos ejemplos: 

Los ecuatorianos no sabíamos  que comprar cerveza los domingos, ir al casino, gustar de los los toros o de las peleas de gallos era un pecado capital, pero por suerte vino este grupo de iluminados y nos salvaron de la mismísima hoguera.  Sin considerar el costo económico y social muy significativo que tuvo para las tiendas y los  vendedores ambulantes, lo más grave es el mensaje que generó esta medida en términos de la perdida de libertad en cosas tan simples, o acaso creen Ustedes que un financista extranjero viendo solamente ello, estaría dispuesto a invertir algún dólar sabiendo que cualquier momento le pudieran venir con el cuento de algún otro pecado que cometíamos los ecuatorianos.

Otra cosa que nos hemos enterado gracias a este grupo de elegidos, es que no sabíamos escoger bien la universidad y nos dejábamos estafar no más de cualquiera. Yo discrepo, o acaso creen ustedes que los chicos que entraban a esas universidades que cerraron lo hacían ingenuamente o porque sabían perfectamente que NO tenían la capacidad, el tiempo o el dinero para entrar a las universidades tradicionales, es decir tomaban una decisión totalmente racional bajo su prisma y situación particular.  El costo, cientos de familias que ahora no pueden ver a sus hijos ingresar a la universidad y están engrosando las filas del desempleo y subempleo,  cuando la cura la teníamos en el mismo mercado como en los Estados Unidos, que en base a un ranking de universidades calificadas dejan fuera de cualquier posibilidad de estafa a las universidades de garaje que no alcanzan a obtener la acreditación, pero que igualmente siguen funcionando en un nicho diferente, y no generan estos traumas que tenemos ahora en nuestros jóvenes.

Y qué dicen del grupo de ungidos que ahora son lo que deciden que deben estudiar nuestros jóvenes bachilleres. Ay qué suerte la mía de no haber cumplido 17 años en estos tiempos, no me quiero imaginar si me hubieran dicho que debo estudiar medicina, ¿Qué me hacía yo en el quirófano con el pánico que le tengo a la sangre?, pero cómo hacerles entender que a mí me gustaba la economía y no la medicina.

Realmente que hemos estado directito al infierno, no ven que ha sido también un pecado que nuestros hijos estudien en escuelitas cerca de la casa, y ahora vemos niños muertos de frio cruzando toda la ciudad; pero eso sí, listos para comulgar los domingos al estar libres de pecado.

Otro de los males capitales que hemos tenido los ecuatorianos bajo los dogmas del gobierno de la revolución ciudadana, ha sido el comprar cosas importadas, y el gobierno para salvarnos de la hoguera nos pone impuestos y cuotas a la importación exorbitantes, y ni así se mejora la balanza comercial, o sea que debemos correr a confesarnos.   

Finalmente no ven que ha sido pecado también que nos casemos entre más o menos iguales por cuanto ello alienta la inequidad, y para enfrentar ello seguramente el gobierno propone tanto impuesto confiscatorio, pero matando con ello el crecimiento económico, la inversión y el mismo objetivo de equidad. Bueno, en todo caso debemos dar gracias que solamente nos han puesto impuestos, que tal si emitían un decreto de prohibición de matrimonios entre iguales.

Pero como no existe mal que dure más de 10 años, ni cuerpo que lo resista. Argentina y Bolivia les dieron su primer “estate quieto” con la elección de Macri y la negativa a reelección en la consulta popular respectivamente. En Venezuela hace rato está tomada la decisión, lo que sorprende es que dure tanto, con el horror que viven los hermanos venezolanos. En Brasil cayeron por asuntos judiciales imposibles de tapar y una justicia algo independiente que tanta falta hace por otros lares. En Perú estamos tranquilos con los dos candidatos finalistas, aunque ciertamente el gobierno saliente que pintaba para lo mismo, escogió otro andarivel, y finalmente Ecuador tendrá la palabra en febrero del 2017. Las primeras encuestas prenden una luz al final del túnel y la esperanza de que se pueda venir tiempos mejores, además que no creo que los ecuatorianos vuelvan a tropezarse con la misma piedra tantas veces.

Lecter Correa

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One Response to #ECUADOR: EL ORIGEN DEL MAL Por Carlos Rivera

  1. René Pazmiño O. says:

    Que buen resumen de lo vivido con este “señor” que por desgracia nos desgobierna.
    Saludos,
    René Pazmiño O.

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