MENU
Agenda Ecuador

by • May 6, 2016 • Carlos RiveraComments (0)564

#Ecuador Agenda para un crecimiento económico sostenido (2da parte) Por Carlos Rivera

Al conjunto de políticas fiscales y monetarias que deben propender básicamente a la estabilidad macroeconómica y la apertura a la economía mundial -cuyos beneficios están  por encima de las complicaciones de un régimen de tipo de cambio fijo y que por lo demás están originados en los propios desequilibrios fiscales-, deben sumarse:

Promoción de la competencia

El surgimiento de la Superintendencia de Control de Poder de Mercado en el año 2011 representó una buena noticia para el país, en tanto y cuanto esta institución se creó para controlar el correcto funcionamiento de los mercados, evitar el abuso de poder de mercado de los operadores económicos y cortar todas  aquellas prácticas contrarias a la competencia que vayan en perjuicio de los consumidores.

Cinco años después, nos queda un sinsabor respecto a la gestión de este organismo, pues pareciera que se ha convertido en un ente burocrático más y en el mejor de los casos en una muy buena instancia académica, por cuanto resultados prácticos se ve muy poco. En efecto, para muestra basta un botón: dos situaciones que aparentemente representarían indicios de poder de mercado y que pasan desapercibidos al ente de control:

Pérdida de la garantía de los vehículos nuevos, si no se hacen los chequeos en los mismos talleres de la concesionaria.  

Compra de un determinado programa pero sujeto al contrato de todo un paquete en la televisión pagada.

En este ámbito ciertamente ayuda mucho la transparencia de las ganancias y la promoción de la competencia externa, que redundaría en menores márgenes de ganancia y un mejor servicio a los consumidores en muchos de los mercados que actualmente presentarían altos grados de concentración.      

Sistema judicial independiente y probo

Una de las claves para fomentar el crecimiento económico es una justicia que dé estricto cumplimiento a los contratos y la protección de los derechos de propiedad de manera confiable y a bajo costo, por los efectos positivos que tiene en la inversión y la innovación.

No cabe duda los cambios para bien de la infraestructura y la incorporación de la tecnología en el sistema judicial ecuatoriano. Los abogados en libre ejercicio serán los que deben responder sí las resoluciones judiciales se lo hacen en estricto apego a la ley o no.

 

Sistema tributario simple y pro-crecimiento

Haciendo abstracción de la actual situación del Ecuador que deja muy poco margen de maniobra para pensar en tributos óptimos, si antes no reducimos el gasto público y logramos un equilibrio sostenible de las finanzas públicas, debemos comenzar a reflexionar sobre la necesidad de un sistema tributario diametralmente opuesto y que se  caracterice por ser eficiente, concentrado en impuestos al consumo (IVA) y no en los impuestos a la renta o el patrimonio, con bajos costos de administración y que provea un financiamiento sostenible de los bienes públicos estrictamente necesarios y al menor costo posible; esto es, sin crear distorsiones ni penalizar el ahorro, la inversión y el crecimiento económico.

Mercado laboral flexible

En cualquier economía resulta transcendente tener un mercado laboral flexible, no en vano Estados Unidos que se caracteriza por tener uno de los mercados labores más flexibles del mundo presenta menores tasas de desempleo y una mucha mejor capacidad de revertir los ciclos económicos contractivos que la Comunidad Europea, que al contrario se distingue por presentar un mercado laboral bastante rígido.  

Para una economía dolarizada, esta flexibilización del mercado laboral representa una condición indispensable para mantener un buen matrimonio con el dólar, en tanto un mercado laboral que facilite la reasignación de trabajadores entre empresas, tanto para aumentar la productividad, como para facilitar el ajuste de la economía frente a shocks hace las veces de la devaluación en un régimen de tipo de cambio fijo.

 
Sector público eficiente

Un rasgo común de muchas de las experiencias exitosas de crecimiento económico es el reducido tamaño del estado que acompañaron a éstas, cuyo único fin debe ser proveer los bienes públicos estrictamente necesarios, sin entorpecer el desarrollo de las actividades productivas. De allí que la agenda para Ecuador debe considerar la reducción del exceso de burocracia y el achicamiento del estado, un proceso de descentralización en serio y un buen sistema de concesiones que se haga cargo de la infraestructura de carreteras, puertos, aeropuertos y otros a fin de lograr una administración eficiente.

En estos tiempos del Socialismo del Siglo XXI en los que se puso de moda el dirigismo estatal, cabe recordar que el progreso más rápido y amplio en la historia de la humanidad y que ha permitido sacar a más de 600 millones de personas de la pobreza, como es el caso chino, se explica por una serie de reformas pro mercado, que incluyen la desregulación de los mercados de bienes (especialmente agrícolas) y de servicios, la creciente apertura externa y la reestructuración de sus empresas públicas. De hecho, la frase del que fue el máximo líder de la República Popular China Deng Xiao Ping: “No importa el color del gato, sino que cace ratones”, lo dice todo.

 

Sistema privado de pensiones

 

Si existe un cuello de botella para el ahorro, la inversión y el crecimiento económico en Ecuador, éste se llama Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, que por lo amplio,  controvertido e importancia del tema debe ser abordado por separado y será tratado en los siguientes artículos.

 

 

 

 

Educación de primer nivel y promoción de igualdad de oportunidades

Un sistema educativo verdaderamente exitoso es aquel que permite a la mayor parte de la población desempeñarse en la economía del conocimiento y que contribuya a mejorar la igualdad de oportunidades y por esta vía reducir la desigualdad de ingresos, ya que los  impuestos y las transferencias solamente lo hacen muy marginalmente e inclusive con resultados contrapuestos.

Acá debemos ser honestos y reconocer los grandes avances que hemos dado en esta materia. Infraestructura, becas, nuevos requerimientos para la docencia son puntos muy positivos. La única reflexión que me permito hacer, es que quizás invertimos el orden lógico de las reformas, puesto que pusimos énfasis en la educación universitaria,  cuando debíamos haber comenzado con el kínder y la escuela, y solamente cuando las nuevas generaciones vayan creciendo, se iba avanzando en la inversión respectiva.

Protección social de los más necesitados

Además de mejorar la distribución de las oportunidades en la economía, se requiere una política social focalizada en los grupos más desfavorecidos, que necesariamente debe entregar protección a las familias más pobres y de todas aquellas que enfrenten situaciones adversas como un terremoto, por lo que se debe retomar fondos de ahorro de contingencias y la contratación de seguros que termina siendo el mejor sustituto de una política económica.  

El bono de pobreza no está mal, pero debe incorporar incentivos y una recompensa al esfuerzo individual, caso contrario caemos en un paternalismo mal entendido y sin fin.

 

Redistribución de la riqueza y el crecimiento económico

Los estudios serios en materia de desarrollo y pobreza (Angus Deaton entre otros) han concluido que solamente el crecimiento sostenido del ingreso per cápita contribuye a reducir  efectivamente la pobreza  y que esto se lo logra con políticas e instituciones que generen un ambiente propicio para ahorrar, invertir y aumentar el empleo, tal el caso de las experiencias de Corea, Taiwán, Singapur y Hong Kong, y, recientemente, de China, Vietnam, India, Indonesia y Tailandia.

Cabe recalcar que no existe un  trade-off entre crecimiento y equidad, puesto que en el largo plazo la sustentabilidad del crecimiento y mejoras permanentes de la distribución del ingreso presentan muy pocas incompatibilidades, ya que mejoras en la  calidad de la educación, inversión en capital humano e infraestructura, remoción de barreras al emprendimiento y a la creación y crecimiento de empresas, etc., son medidas pro crecimiento y pro equidad. Ahora si abordamos la equidad como objetivo per se en el corto plazo y aumentamos impuestos por ejemplo, terminamos matando el crecimiento y la equidad, sin lograr el objetivo propuesto. 

Actuar en políticas pro crecimiento ahora se vuelve más urgente que nunca, una vez que hemos vuelto a la realidad de un gatito desvalido y no el jaguar ecuatoriano que nos pintaban, espejismo de las supuestas “buenas políticas internas” que se mantuvo mientras duró el alto precio del petróleo.

happy wheels

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *