MENU
monigote-correa-b

by • January 2, 2017 • Carlos RiveraComments (0)970

#Ecuador 2017: Año de grandes retos Por Carlos Rivera

Cada año se inicia con nuevos propósitos y el deseo de mejorar lo realizado en el anterior. Para la economía ecuatoriana éste es un objetivo fundamental, considerando el mal desempeño del 2016, que marca un decrecimiento del PIB, deterioro del mercado laboral,  cuentas fiscales en rojo y una deuda externa explosiva que representan una verdadera bomba de tiempo y que es el gran legado de la revolución ciudadana.   

Carlos RiveraEn esta oportunidad la coyuntura internacional no ayuda mucho, si consideramos que las principales economías del mundo están sometidas a fuertes políticas proteccionistas a partir de lo que haga Donald Trump en Estados Unidos y lo que se conciba como contra replica en la zona euro, Japón y China principalmente. El riesgo de un aumento de las tasas de interés también se encuentra latente y de darse, eleva los riesgos del peor escenario para la economía mundial.

Casa adentro, el 2017 es un año de grandes retos por la tarea que significa poner la casa en orden y a la vez tener que dinamizar un crecimiento económico que sea sostenible, que en términos médicos significa preguntarse: ¿Cómo irle quitando la droga a un paciente adicto, pero sin provocarle la muerte por el síndrome de abstinencia?. La única forma de hacerlo es con la puesta en marcha de un clima amistoso con la inversión y el empleo privado que más que compense los ajustes fiscales requeridos, en tanto un crecimiento sostenido no se alcanza solamente con el sector público y el petróleo, como se lo ha demostrado hasta la saciedad en estos últimos 10 años, además que seguir apostando al sector público con esos saldos en rojo de las cuentas fiscales, sería como tratar de apagar un incendio con gasolina.

Pasando revista de los principales indicadores macroeconómicos a inicios del 2017, resulta difícil ser optimista, en tanto se configura más bien obstáculos para alcanzar la tan ansiada reactivación e iniciar un despegue económico sostenido, como son el tamaño del gasto público, la sobrerregulación y la presión tributaria excesiva. Adicionalmente tenemos la amenaza de que el próximo gobierno tenga que hipotecar su futuro para ganar las elecciones, comprometiéndose en políticas económicas no muy sanas y propuestas de reformas de alto impacto político, pero de fuertes costos económicos.

Sin embargo, también hay oportunidades. A mi juicio, la principal proviene de la drástica caída en la aprobación del Gobierno que muestran las últimas encuestas, lo que crea las condiciones propicias para un cambio de estrategia de 180 grados y la justificación social requerida para corregir todos los excesos. En esencia, ello implica remover todos aquellos obstáculos que impiden un mayor crecimiento. A nivel técnico existe un importante grado de consenso respecto de lo que se debe hacer en materia monetaria, fiscal, comercial, laboral, salud, educación, seguridad social entre otras. Lo que se requiere es la decisión para abordar los costos políticos de corto plazo que ello involucra. No hay mucho tiempo y debería aprovecharse la luna de miel de la nueva administración para ajustar la economía y minimizar los conflictos sociales derivados de ello, antes que se provoque mayores tensiones que puedan traer todo al traste.

 

 

happy wheels

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *