MENU
Economia Correa

by • September 25, 2015 • Estuardo MeloComments (0)984

DISTORSIONES DE LA ECONOMÍA Por Estuardo Melo

EStuardo meloLos expertos en ciencias económicas deben saber cuáles son los principios económicos que rigen en la sociedad ecuatoriana, o si hay principios que no tienen un efecto real en la economía del país, porque hay claras señales de que, tales principios no funcionan ni tienen efecto en los medios de intercambio, producción de bienes o prestación de servicios. Si bien de alguna manera poco estructural funciona en el sector privado la ley de oferta y demanda en la determinación de valores de intercambio, existen anomalías que distorsionan el mercado.

Mientras en la esfera pública las regulaciones y las restricciones evitan posibilidades de expansión económica, obtención de metas, planificación o crecimiento para los emprendimientos, las políticas que se asumen, impactan negativamente en la vida diaria de los ciudadanos.

El más claro ejemplo es la revalorización del dólar, que es nuestro medio de pago, es decir nuestra moneda oficial. Tal revalorización no nos está ofreciendo la ventaja que debería, ni tiene efecto en el valor de compra de los productos que se comercializan en el país.

Porque si tengo en mis manos un dólar revaluado, gracias a la recuperación económica de los Estados Unidos, lo correcto es que ese dólar me permita adquirir más, en la misma proporción del incremento de su valor (30 a 60%). En otras palabras, los productos nacionales deberían haber bajado de precio, pero como vivimos en Ecuador, al contrario de lo que debería, todos los expendedores siguen incrementando el precio de sus productos sin control alguno, alimentando la inflación en dólares.

Los ecuatorianos deberíamos estar disfrutando de esa revalorización, pero como éste es un país en que la lógica económica no existe, lo que prevalece es la especulación.

Los productos que requieren de insumos importados también obtienen precios rebajados por tanto su valor final también debería ser menor.

En el único rubro en que esos incrementos permanentes no suceden, es en el expendio de combustibles, porque el gobierno mantiene un precio menor a su costo real, generando un subsidio que cuesta a todos los ecuatorianos la cifra de 500 millones de dólares anuales, pero que de todas maneras, es otra distorsión económica, que es lo mismo: ¨ hay claras señales de que los principios de la economía no funcionan ni tienen efecto en los medios de intercambio¨. Es una fuerte distorsión de los precios reales, aunque tampoco el gobierno ha sido eficiente en controlar el contrabando de gas y diésel que por las razones anotadas tiene menor valor en Ecuador y fuga por las fronteras.

Lo mejor para la economía de un país, es ir hacia una economía de costos, es decir que el valor de bienes y servicios esté perfectamente calculado, hasta en su utilidad marginal, con base a sus elementos componentes. Inversión, materia prima, equipo, mano de obra, costos indirectos y utilidad empresarial. Es la mejor base para poder controlar las anomalías del mercado y de la economía. Lo que resulta inadmisible es una inflación descontrolada, en una especie de especulación concertada, teniendo el dólar como moneda.

Si alguno de esos elementos está mal asignado en la estructura de costos, se crea una distorsión que deja al producto fuera del mercado. Siendo así, la variante de los costos para similares productos está en la eficiencia administrativa y en su productividad. Esos factores llevan al libre juego de la oferta y la demanda, que por ser libre, no admite restricciones ni controles, para los productos similares, que controlan su calidad y precio por sí solos.

El producto o empresa que garantice calidad, precio y buen manejo de las ventas, tiene el favor del comprador y solamente basta que se cumpla con los estándares de fabricación o producción previamente normalizados.

Por esa razón, ¨controlar del poder del mercado¨ resulta contradictorio, porque pone en jaque a la empresa de mayor hegemonía, que generalmente la obtuvo por su gestión eficiente. Es decir, ser eficiente es objeto de control.

Es el comprador quién determina que producto escoger, por sus valoraciones entre calidad y precio, con la moderación de la propaganda, que muchas veces distorsiona esa voluntad.

Cuando el libre albedrío del comprador es controlado, como en el caso de las compras en la frontera donde los ecuatorianos pueden obtener ventajas de precio, el perjudicado es el beneficiario directo.

El gobierno ha demostrado que no tiene la menor idea de cómo resolver el problema que representa la salida de divisas por esta tendencia lógica de los compradores. La oficina comercial del Ecuador no ha realizado un estudio que se acerque a ubicar qué productos ecuatorianos serían atractivos para los colombianos, en la frontera o en ese país. Hay demasiada torpeza y todos los problemas que surgen, les toma por la espalda. Los compradores no pueden despreciar un costo de oportunidad solamente porque el presidente les pide. Colombia tiene una doble ventaja: El tratado comercial con USA y la equiparación del valor de su moneda por la elevación del dólar. Es obvio que en ese país, si tienen efecto las reglas de la Economía.

No hemos sabido que la oficina que se encarga de las exportaciones, haya realizado un estudio sobre los productos ecuatorianos apetecidos por Colombia. Se tuvo noticia, eso sí, que un grupo de empresarios colombianos vinieron a tratar de adquirir productos directamente a los productores de fruta y productos agrícolas. Por tanto, si existen productos que pudieran equiparar la balanza de pagos en frontera, lo que no hay, es capacidad para organizarla. Se ve que es necesario cambiar los giros, para que el comprador colombiano pase a comprarlos y no, para que los ecuatorianos compren en Tulcán.

El Presidente propone medidas absurdas para tratar de controlar el fenómeno, buscando equiparar precios en Tulcán para los mismos productos. Quién va a ir a Ipiales, para comprar en Tulcán! Otro Oximorón típico de él. Dice cualquier cosa así no tenga lógica alguna.

Los colombianos, siempre ofrecieron puertas abiertas para que los ecuatorianos compren, mientras que el gobierno ecuatoriano incautó arroz y otros insumos que los ecuatorianos quisieron vender en la frontera. Mientras ellos nos quieren vender, nosotros nos ponemos trabas a nosotros mismos.

En cuanto al ahorro y el crédito bancario, una distorsión económica grave es la brecha entre la tasa de interés activa y pasiva, que perjudica al ahorrista, dueño del dinero y al emprendedor que necesita dinero, pero el único ganador es el intermediario. Por otra parte, el poco interés por la negociación bursátil y la compra de acciones, otorga ventajas al ahorro financiero.

Otra enorme distorsión de la economía, fue la homologación salarial y la determinación del salario digno. Esta fijación tiene muy seguramente mayor efecto en la economía, que la revalorización del dólar porque se realizó como determinación del salario mínimo vital.

Primer factor, que es correlativo al costo de una canasta básica que ha tenido un incremento especulativo permanente, sin ningún control para los precios básicos y se ha duplicado en los últimos años. Sin un control a la inflación los precios se disparan y los ecuatorianos seguimos razonando como si manejáramos sucres y no dólares.

La duplicación de la masa salarial del gobierno y de los privados, generó una condición consumista masiva, que permitió que la demanda de bienes y servicios se incremente y eso conduzca a su vez al incremento de precios, por demanda. Lo que el gobierno pensó que era una medida beneficiosa, se convirtió en otro oximorón populista, que al final si el Presidente pudiera, devaluaría la moneda para corregir su propio error. Ahora le toca eliminar las plazas de burócratas creadas por él y reducir los salarios, eso si quieren mantener sus puestos. Esas son las consecuencias de poner en funcionamiento medidas insostenibles, populistas y demagógicas, que en muchas ocasiones son un ataque directo a los agentes económicos.

Otra condición antieconómica, es el tratamiento que se ha dado a la empresa privada. Para la señora Celi, lo único efectivo que ha logrado es conseguir que los empresarios la inviten a ¨almuerzos de trabajo¨ durante los ocho años, sin que en ellos se haya logrado absolutamente nada. El último proyecto de la famosa Matriz Productiva, es otro oximorón y la coparticipación pública-privada, es tardía y es propuesta cuando el gobierno está en quiebra virtual. Qué empresario va a invertir con dineros del exterior, cuando el ¨ser humano esté por encima del capital¨ y para que luego de una gestión de años de esfuerzo, el Estado se lleve el 5% de los capitales más utilidades que lleva de regreso. Quién puede planificar el desarrollo de su empresa, si permanentemente se expide decretos de ajuste en las reglas de juego. O, cuando se diseñan políticas públicas y éstas alteran la estructura de beneficios y costos y se producen efectos inesperados producto de un análisis incompleto de política.

Una alianza público-privada con uno de los socios en quiebra! Cuando es bien sabido que los empresarios ecuatorianos exportan sin alianzas, a pesar de tener un enemigo en ciernes, doce mil millones de dólares anuales que ingresan al país y sostienen la dolarización.

El comercio es un factor de desarrollo. Si se vende más, se produce más y se emplea más personas. Estas contribuyen más y el Estado tiene mayores recursos. En un ámbito de compradores limitado, no se requiere expansión, ni inversión ni competencia entre iguales.

Por esas razones, la única expansión posible, aparte del consumismo generado que hizo atractivos a los productos importados, era abrirse al mercado global., pero no lo hicieron. Peor aún, el Presidente renunció a las preferencias arancelarias de los Estados Unidos. Un enemigo dentro de casa. Por alguna razón desconocida, no por gestión del país, el Presidente Obama restituyó las preferencias para que se venda productos ecuatorianos sin pago de impuestos.

Hay que entender que mientras hay países que ofrecen mercados con miles de compradores, Ecuador ofrece para el intercambio, un número insignificante de compradores y montos para adquisición modestos, para compra de productos.

Al haber competencia externa la calidad los mercados internos se ven en la necesidad de mejorar la calidad y volverse eficientes. Participar en un mercado sólido, mejora las condiciones del fabricante. El nivel de vida de un país depende de su capacidad para producir bienes y servicios.

En la lógica general de precios al consumidor, hay fallas de mínima lógica. No puede ser que un cultivador de fruta, que demora un año para cosecharla, obtenga menos por sus productos, que los intermediarios que venden el producto en los centros de consumo, O, que los palmi- cultores, fabricantes de alimentos balanceados o arroceros se vean perjudicados por las importaciones ¨estratégicas¨ que autoriza el Estado justo antes de la cosecha.

En nuestro país siempre fue así. Empresarios que querían recuperar su capital en corto tiempo, no aceptar como válidos los estudios de mercado ni de factibilidad, falsear los estudios de costo beneficio, exagerando sus impactos, etc.

En los últimos ocho años, todas esas condiciones se hicieron críticas.

– Se impactó a la economía con inversiones masivas;

– Ese impacto generó inflación de dos dígitos (2008);

– Se amenazó desde el gobierno con radicalizar la revolución;

– Se incluyó en la Constitución ¨el reparto equitativo de los bienes de la producción¨

– Se negó sistemáticamente la posibilidad de tratados comerciales;

– En el Plan del Buen Vivir, estaba implícita la confiscación, el reparto y el paso a la ¨Propiedad Republicana¨:
– Se estableció que el ser humano estaba por sobre el capital;

– Se creó el impuesto a la salida de capitales;

– Se ha emitido leyes confiscatorias y discriminatorias para trabajadores;

– Se ha confiscado fondos de gremios;

– Se han establecido tasas arancelarias;

– Se ha impulsado impuestos confiscatorios sobre propiedades familiares y hereditarias.

Son distorsiones que impactan seriamente al mercado y a la economía de un país que parece estar en una transición entre un sistema de libre mercado y una economía centralizada en que la propiedad deja de ser privada y pasa a ser parte de un Estado, que ha demostrado ineficacia hasta en sus más ínfimas decisiones.

happy wheels

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *