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Fracaso Correa

by • August 21, 2015 • Estuardo MeloComments (1)2125

DISTORSIÓN COGNITIVA Por Estuardo Melo

EStuardo meloSu intensión de perpetuarse en el poder no se compadece con el fracaso de su gestión de 8 años de gobierno. Porque si fueran reales sus argumentos respecto al rumbo al que forzó al país, habrían resultado exitosos y el Ecuador estuviera realmente lanzado hacia el progreso material y promoción socio-cultural de sus habitantes y podría pensarse que tiene derecho para continuar con su mandato, suponiendo que tal proyecto requiere de mayor tiempo para consolidarse.

Pero si luego de este período en que la propaganda mantuvo a los ciudadanos a la expectativa de sus fijaciones mentales, políticas públicas muchas de ellas develadas en su libro ¨De banana republic a la No república¨, en sus slogans de campaña presidencial, en la conformación de una Asamblea de Plenos Poderes para redactar una Constitución, como cheque en blanco, redactada a su medida para gobernar a placer el país, luego que sus períodos gubernamentales coincidieran con los mayores ingresos económicos jamás antes vistos por Presidente alguno, teniendo todo a su favor para implementar el capcioso Plan Nacional del Buen Vivir visto como la ruta hacia la cubanización del Ecuador, lleguemos al año 2015, con un país virtualmente quebrado, ilíquido, endeudado hasta el cuello y al borde del colapso económico, su reelección significaría el más absoluto contrasentido a razón y a la lógica.

Todo lo contrario, con el país en zoletas, con su economía prácticamente devastada, lo único que puede pretender es su dimisión y ser juzgado por inepto.

Ahora se entiende que al haber asumido el mandato como gobernante, jamás se detuvo a estimar cuál sería la magnitud de su intervención. Jamás supuso que por sus manos y con su firma, dispondría de doscientos cincuenta mil millones de dólares en los subsiguientes ocho años; cómo habría de planificar su inversión, cuáles serían sus prioridades y programas de gobierno y solamente demostró enajenación en continua sucesión de mega obras, mega costos, mega créditos y mega corrupción, en las que el orden, los objetivos, la prioridad, la generalidad de los beneficios, el crecimiento, la sustentabilidad no fueron precisamente los criterios de planificación. Es más, no hubo planificación alguna para llevar adelante la gestión del gobierno. Sus ocurrencias convertidas en planes de gestión. Tal parece que lo que interesaba eran los montos y no las obras, porque hasta hoy la obra pública solo se traduce en dólares gastados sin control.

Al lograr mayoría legislativa, se atrevió a propugnar su jefatura absoluta sobre los poderes del Estado y con ello, bloqueó la auditoría de las inversiones, lo cual permite presumir un enorme perjuicio al tesoro nacional, que se ratifica con la imagen de grandes contrataciones, desproporcionados sobreprecios, empresas constructoras y funcionarios corruptos, escándalos que afloran como puntas de icebergs, elefantes blancos con inversiones inmensas, sin control, indicios de los perjuicios que subyacen ocultos.

No tuvo reparo al declarar ante el país su intención de meter la mano en el sistema de justicia y el tiempo permitió ver que fueron nombrados jueces de todos los niveles sumisos al poder, sentenciando al tenor y deseo del gobernante, en sus propias causas, con funcionarios listos para corregir los desvíos en el consejo de la Judicatura y una Corte Constitucional experta en disfrazar la inconstitucionalidad en sus dictámenes.

Ha sido un período estatista, en el que se pretendió, como en Cuba, que el Estado sea el empleador mayoritario, des-estimulando la iniciativa privada, la inversión y la creación de empleo. En lugar de combatir la inflación, asumió sueldos duplicados y multiplicó las plazas burocráticas hasta convertir en insostenible el pago de salarios.

Se negó de plano a negociar tratados comerciales, hasta renunció a las preferencias arancelarias que el mayor socio comercial nos otorgaba, ha demorado sin excusas el tratado con la Unión Europea y ha concretado acuerdos sin ninguna ventaja para el país con socios irrelevantes. De esa forma quién va a invertir, quién va a ser competitivo.

Muchos ecuatorianos siguen creyendo en la vasta obra pública, pero su alcance mental no logra discernir, que es una obra extravagantemente cara, que duplica los costos standard de obras similares construidas en otros países, que muchas de esas obras están encarecidas con los costos financieros de los créditos con que fueron realizadas y casi la totalidad adolecen de sobreprecios que permitieron una corrupción galopante. Que muchas son meros muestrarios de relumbrón para filmar propaganda. No benefician a la generalidad de la población sino a pequeños grupos.

La des-planificación, hizo que el gobierno caiga en la deriva de ejecutar proyectos sin estudios de factibilidad que están allí como mudos testigos del despilfarro y el absurdo. Elefantes blancos de la irracionalidad gubernamental.

Este gobierno debería tener la decencia de publicar el listado de obras ejecutadas, con una relación de costos unitarios y volúmenes de obra, que permitan captar la enormidad del desfase de costos como en los proyectos hidroeléctricos en las carreteras cuyos costos finales son un verdadero escándalo. Si lo hiciera, podríamos encontrar las razones del mal gasto. El contralor del Estado va a tener que afrontar las consecuencias de su inacción.

Todos ven con estupor el monto al que llegaron los Presupuestos anuales desfinanciados que son la razón principal del endeudamiento público y la virtual quiebra del Estado. Un país con ingresos menores a veinte mil millones de dólares, no puede ejecutar un presupuesto de treinta y cinco mil millones, porque el déficit de cada año se va sumando y la deuda impagable va aumentando. Un presupuesto inflado, con ingresos a la baja.

Así como no tuvo un plan para gastar sin decoro el dinero de los contribuyentes y de nuestro petróleo, tampoco tuvo algún recaudo para suponer cómo es que iba a ser pagada la deuda que contrajo. Ahora, los ecuatorianos tenemos que prepararnos para afrontar un período de recesión con la única preocupación del pago de la deuda, porque si para él fue fácil declarar el default de la deuda, para nosotros lo principal es el cumplimiento de nuestras obligaciones, así hubieran sido contraídas por un irresponsable. Se hace el sordo.

Entonces, para qué quiere seguir gobernando. Para administrar la crisis creada por su propia incompetencia, incapacidad y tozudez ideológica? Ya no podrá endeudarse más, que es su mayor habilidad. Tampoco puede contratar con sobreprecio porque no tendría de dónde pagar. Pasar de nuevo rico ante Cuba, Haití o Venezuela tampoco podrá. Más bien tendrá que pedir que le devuelvan las donaciones o reponer de su propio bolsillo. Los salarios ¨dignos¨ no podrán ser solventados y tendrá que despedir personal, o rebajar los emolumentos. Al IESS no le podrá sacar más plata o si lo hace, los jubilados se quedarán sin sus pensiones y los afiliados sin sus pequeños créditos.

Si fuera por el lado ideológico, tampoco va a poder implementar el plan confiscatorio de la supuesta equidad, porque Ramírez ya le advirtió que para la transformación al comunismo requiere contar con fondos sine qua non, fondos que quedaron extintos.
No, economista, su oportunidad fue desperdiciada y su país quedó en la ruina. Asuma su responsabilidad y haga lo que su leal saber y entender le dicte, si tiene todavía algo de vergüenza.

Fracaso Correa

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One Response to DISTORSIÓN COGNITIVA Por Estuardo Melo

  1. Ines says:

    Mas claro y consistente no se le pudo haber explicado al Sr Correa la gestión de su gobierno durante dos periodos, pero como usted dice se hace el que no oye,no ve no escucha sordo de conveniencia pero cuando pase el tiempo el estado Ecuatoriano se dará cuenta del craso error que tuvo al elegir a un Sr inepto por decir menos ahora lo que nos toca como ecuatorianos difundir estos razonamientos lógicos a ver que dicen la gente que apoya al Sr presidente !

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