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Correa  2 Avion

by • February 17, 2016 • Estuardo MeloComments (1)1555

DEL 2017 EN ADELANTE Por Estuardo Melo

EStuardo meloNadie va a lograr que el Presiente actual, a quien repugna nombrar, asuma el desastre económico que causó al país en su metódica y sistemática tarea de descapitalizarlo y despojarle de la sostenibilidad futura que éste o cualquier país requiere y por el contrario crea que va a poder volver reivindicado y vitoreado.

Tampoco se va a ver en el año y medio que le falta, algún empeño suyo revertir la situación de crisis que se niega a aceptar y peor resolver. Lo que es peor, cada acto de su gobierno, cada acción, cada crédito obtenido, cada venta de activos, será un reflejo de su tozudez y necedad al querer completar su transformación revolucionaria fallida, cuya primera fase sí logró alcanzar, que consiste en la descapitalización del sector público y el languidecimiento del sector privado, junto al deterioro de las cifras del empleo, el desequilibrio de la balanza comercial y la pérdida de liquidez del sistema monetario.

Nadie podrá olvidar en mucho tiempo que malbarató dos cientos sesenta mil millones de dólares de ingresos, de la pero forma.

A una mentalidad como esa, no se le puede pedir cuentas, rectificaciones ni el esbozo de un plan de pagos o financiamiento del enorme déficit ocasionado por el endeudamiento irresponsablemente contraído. Se puede eso sí, someterlo ante los tribunales de justicia una vez que los delitos cometidos en su ejercicio y las responsabilidades que devienen, sean debidamente tipificados y fundamentados, o en su defecto internarlo en una clínica psiquiátrica, en la que seguirá reivindicando sus slogans a pesar de la camisa de fuerza, porque ni el peor loco pudo haber hecho lo que él nos hizo.

Fue esa la forma en que planeó llegar al punto de quiebre de la sociedad ecuatoriana que antes buscó mejorar su economía de mercado, pero las consignas revolucionarias pretendieron llevarla hacia un Capitalismo de Estado para concentrar la riqueza de los ecuatorianos, en una “Propiedad Republicana” y a los derechos civiles en un sistema uniforme sin individualidad ni jerarquía, en un régimen de “Justicia como sinónimo de igualdad”. Se habrá sin duda visualizado como el gamonal déspota de Castro.

Pero se engañó y todas sus amenazas de “radicalizar la revolución”, lo único que significan al momento es la virtual quiebra del país, sin que haya logrado sus propósitos que fueran previamente fraguados entre Castro, Chávez, los comunistas españoles y la guerrilla colombiana que impulsaron su campaña.

Ahora, el primero en saltar de la barca a pique es él, cuando alarmado por la crisis irreversible que se le viene encima, se niega a concretar lo que fue su empeño político de los dos últimos años: la reelección indefinida, al creerse el único e irremplazable candidato ganador de su movimiento político.

Es tan grave la situación económica en que deja el país, que ni él mismo la quiere afrontar. Busca un candidato oficial que detenga la presentación de evidencias en su contra. Pensará que con 100 asambleístas podrá obtener permiso para salir del país y quedar impune.

Pero, qué puede esperarse del próximo período administrativo presidencial, si ni ellos mismo lo desean, porque con la situación de quiebra no hay alternativas, propuestas ni consensos que valga.

Para qué alguien va a arriesgar su prestigio personal en una aventura de gobierno, en que solamente suenan las palabras recesión, austeridad, iliquidez, deuda, escasez, carestía, cesantía y pobreza, para los próximos 10 años. Quién puede ambicionar la Presidencia de un país sin ingresos, endeudado y quebrado, sin visos de solución por la profundidad de la crisis.

¿Será que el Señor Guillermo Lasso o el Señor Pérez Guartambel, el candidato Bucaram o el Señor Jairala, tendrán capacidad de presentar una propuesta creíble en las condiciones actuales, que revierta la situación en un tiempo prudencial?

¿Habrán estos señores realizado un diagnóstico claro, con cifras y tiempos para recuperar la economía?

¿Por cuánto tiempo más va a permanecer embargada la producción petrolera, que nos permita contar con al menos un mil doscientos millones de dólares anuales, aun si eso fuera para pagar poco a poco la enorme deuda?

¿Cuánto capital se requiere para generar empleo sustentable y productivo para dos millones de ecuatorianos? ¿Podrán esos candidatos generar los niveles de confianza para una inversión asociada a la producción?

¿Podrán generar un comercio exterior saludable como para ingresar suficientes dólares y mantener el sistema monetario?

¿Durante cuánto tiempo podrán mantenerse en funciones un Presidente sin que estalle la protesta social y resurja una oposición azuzada por el correísmo?

¿Podrá uno de los candidatos tener la suficiente votación para su candidatura y para asambleístas, que le garantice el suficiente respaldo para llevar adelante sus planes de recuperación económica?

Nadie lo puede asegurar. Porque estamos atravesando una profunda crisis, que no admite políticos, líderes, ideologías ni demagogia. Le llegó la hora al Ecuador de asumir con seriedad su rol de sobrevivencia. Un proyecto de construcción colectiva para los próximos 50 años. No es el caso de que alguien quiera sacrificarse. Somos todos los que debemos poner la cara y repartir la responsabilidad que nos toca. Una convocatoria total para promover la sobrevivencia del País.

Una mayoría consistente, un consenso sobre el futuro, una concertación en democracia, sin mesianismos ni aventuras. Demostrar alguna vez algo de madurez!

happy wheels

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One Response to DEL 2017 EN ADELANTE Por Estuardo Melo

  1. Maximiliano says:

    Es indudable que un análisis concienzudo de nuestra realidad económica permitira a quien con recta intención de servicio se presente en las próximas elecciones presidenciales, no como salvador ni mago sino como un ciudadano dispuesto a jugarse su amor propio, contribuyendo a sostener lo que podría ser una debacle económica de país sin duda personas capaces las hay, nos corresponde a nosotros como electores no equivocarnos, ni dejarnos llevar por la pasión de una ilusión alejada de la realidad, esto es lo que nos ha llevado a la situación actual, necesitamos un ser humano, un ciudadano que piense en lo pequeño para lograr lo real y necesario para un pueblo que hoy mas que nunca espera espacios y garantías para poder invertir y trabajar por el bienestar de los suyos y por ende de sus semejantes, es necesario despojarnos de nuestro egoísmo, y con seguridad todos ganaremos paz y tranquilidad para poder caminar con paso firme hacia el mañana.

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