MENU

by • June 14, 2013 • Adrian ZabalaComments (0)572

CABRITOS OBEDIENTES

 

En apenas cuarenta y cinco minutos la mayoría gobiernista en la asamblea nacional votará la ley de comunicación. El Adefesioso se salió con la suya, ahora el poder absoluto está en sus manos, puede cerrar medios de comunicación y encarcelar a periodistas, opositores, y a todo aquel que se le ocurra. Los corruptos que han encontrado el paraíso en las filas revolucionarias se frotan las manos, nadie puede señalarles con el dedo ni denunciar sus pillerías porque argumentarán que hay “linchamiento mediático”, entablarán juicios millonarios para reparar su “honra” mancillada obteniendo un doble beneficio. Las cárceles se llenarán de inocentes y honestos ciudadanos, pero los corruptos estarán gozando de su prosperidad mal habida. La libertad de expresión no es una dádiva que la otorga el gobierno, es un derecho humano irrenunciable, aquí no se va a silenciar a los medios de comunicación se está poniendo una mordaza a toda la sociedad. Lastimosamente los padres de la patria nos dan una sonora bofetada en el rostro. Ha llegado el momento de que los ecuatorianos que nos oponemos a este proyecto totalitario unamos nuestras voces para rechazar este atentado a la dignidad nacional.

Los recién estrenados asambleístas de la mayoría gobiernista se han contagiado del espíritu totalitario y sobradote del Gran Jefe, no les hace falta leer lo que van a votar ¿Para qué? Si a ellos no les afecta, al menos eso creen. No es necesario que sus neuronas revolucionarias se fatiguen leyendo cosas tan intrascendente como darle el tiro el gracia a la libertad de expresión en el Ecuador; total, ya no hay que rendirle cuentas a nadie, si los periodistas joden será “linchamiento mediático” y solo es cuestión de pegarle una llamadita al fiscal de turno para que “investigue” y les meta presos hasta que un juez “independiente y probo” dicte sentencia y les haga pagar por partida triple: Cana, billete, y humillación pública.

¡Todo bacán! Ahora la revolución puede jactarse de haber hecho historia de verdad: los asambleístas no tienen la menor idea de lo que aprueban. Desde ahora todos los parlamentos del mundo adoptarán este sistema que garantiza que las leyes sean infalibles. Nuestras lumbreras parlamentarias se ciñen disciplinadamente a un libreto escrito con infinito amor en la secretaría jurídica de la presidencia de la república, que es en donde realmente se forjan las leyes del país, ahí se las concibe, se las escribe, se las corrige, se las pule, se las amarra, se las revisa, se las aprueba; en la asamblea solo se pulsa un botón, se aplaude, se toma la foto para los medios gubernamentales, y se hace el teatro con besos, abrazos, lágrimas, mocos, y se arma la farra para celebrar una conquista más de la revolución ciudadana.

¡HURRA! ¡BRAVO! VIVA! Las y los revolucionarios de pacotilla han sudado la gota gorda para aprobar la ley de comunicación, han evaporado litros de Chanel #5, Chrome Legend por Azzaro, Acqua Di Gio de Giorgio Armani, y otras fragancias caras y deliciosas que pueden encubrir cualquier pestilencia, es que esto de meter el dedo cansa y se transpira como cerdo, peor todavía si se le tiene al Indomable respirándoles en la nuca.

¡Bueno pues! Tocará verle el lado positivo, ahora el Incorregible ya no joderá a cada rato con la cantaleta de: ¡“PRENSA CORRUGTA, SICARIOS DE TINTA, PODERES FÁCTICOS”! porque ahora ya les tiene agarrados de los jumaros y no les va a dejar ni respirar, peor criticar o denunciar los pateos se los afortunados, es que hasta la Carolina Jaume se quejó de que los medios no le dejan en paz y se han metido hasta el fondo en su honra, en su dignidad, en su honor, fue tanta la metida, que hasta le pidió ayuda y asesoramiento al experto Mashi, que de defender la honra sabe mucho y que muy generosamente le ordenó al Goebbels criollo: “Favor atender y asesorar”.

¡Uyyy! ¡Qué bruto! Me olvide que ya no se puede decir nada que pueda ofender al Santísimo Ser Supremo, ni a su coro de Arcángeles, ángeles, querubines y serafines, ni a sus demonios tampoco. ¡Pendejada! Aburrida va a estar esta hueva, solo el Abominable quiere hablar. Ahora en vez de la novela vamos a ver “la verdad” de las obras, y de lo que han comido, chupada, bailado, paseado, reído, soñado, minuto a minuto, las y los revolucionarios, porque la propaganda del gobierno es gratis y los pobres medios se va a ir a la mismísima gabardina… ¡Chuta van a tener que hacer hartas carreteras para que no pasen el mismo capítulo todos los días!

¡QUE DICHA LA NUESTRA…!

happy wheels

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *